OPINIÓN: Morena Puebla y su “unidad” de marketing

Muchos de los candidatos de Morena que ganaron la elección son desconocidos beneficiados por la ola #AMLO, ahora tendrán que ganarse la confianza de la gente.

Alquimia de Poder

Los mareados, así como aquel buen tango argentino, se encuentran los triunfadores del pasado proceso electoral en Puebla.

El tsunami cumplió con el cometido de llevar al triunfo a cientos de candidatos que se subieron a la enorme ola de la marca #AMLO para ser arrollados y catapultados por un triunfo que hoy los marea, los ensordece, los obnubila en razón y los hace perder la cordura.

Puebla es en estos momentos para Morena un buen ejemplo de la torre de Babel. Una cosa es la que vemos y otra muy diferentes la que se gesta al interior de las huestes donde los grupos de poder han hecho de las suyas para arrebatarse unos a otros la injerencia, interlocución, liderazgos, etc.

Fueron muy pocos los candidatos que ganaron con méritos propios; que fueron aceptados y reconocidos por ciudadanos. Algunos de ellos volverían a hacer una buena campaña con su propio nombre sin necesidad de colgarse del Presidente electo.

La realidad supera la ficción, y el grueso de estos “triunfadores” tiene que aceptar cómo decidirán ejercer la gobernanza, porque son completamente desconocidos para el electorado que paradójicamente votó por ellos.

A veces es bueno bajarles la soberbia y recordarles por ejemplo a Claudia Rivera, presidenta municipal electa, que para muchos poblanos es una perfecta desconocida y que si ellos la votaron, no fue por sus méritos, sino por el arrastre del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

Caso similar es el de la fórmula al Senado con Alejandro Armenta y Nancy de la Sierra. Recibieron votos no por méritos propios o por que hayan hecho buenas campañas.

La ciudadanía respondió al llamado de Andrés Manuel y aplicó el voto 6X, que sin duda los llevó a un triunfo que responde a un trabajo nacional y no propiamente de sus propuestas personales.

El caso de Luis Miguel Barbosa es idéntico, ya que muchos poblanos no estaban convencidos de votar por este personaje sui géneris, desconocido para muchos, con una personalidad a veces despótica, con poca empatía para conectar con la gente, soberbio y hay quienes aseguran misógino.

Sin embargo, antes que elegir más de lo mismo, con la corrupción al tope y la herencia del poder morenovallista, muchos ciudadanos optaron por darle su voto a Barbosa.

En Puebla nos encontramos viviendo tiempos políticos de incertidumbre y decepción.

El conflicto post electoral sigue su curso y cada uno de los involucrados muestran el cobre para corroborar que esta sociedad no merece gobernantes de tan corrupto calibre.

Por si fuera poco, en Morena se da una lucha interna y campal donde todos quieren jalar agua para su molino, olvidando la supuesta unidad que sólo es de marketing y no de facto.

Quienes ganaron en Morena están obligados ahora sí a empezar su campaña señores y señoras.

La miel no será tal, pues además de que no tendrán los salarios con los que ya se frotaban las manos, tendrán que “chambearle” en serio si quieren ser reelectos, o bien se irán a la primera.

Muchos momentos está por llegar para estos ganadores que sólo tienen el nombre.

Habrá que ver cuántos de ellos construyen su propia marca y estrategia para ejercer el poder de manera digna y generando no sólo percepción, sino realidad ante unos ojos ciudadanos que seguramente reclamarán RESULTADOS.

@rubysoriano
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POB/PSC