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Este 6 de agosto se conmemora el «Día de Hiroshima» y se recuerda el ataque que realizó Estados Unidos a la ciudad japonesa, cuando la aviación norteamericana arrojó la primera bomba atómica de la historia.

En el ataque murieron aproximadamente 70 mil personas, desaparecieron alrededor de 12 mil personas, y otras 30 mil murieron posteriormente por la radiación, quemaduras o lesiones provocadas por la explosión de la bomba de uranio que explotó a las 08:15 hora local.

La bomba llamada Little Boy (Niño pequeño) fue arrojada desde un el avión B-29 Enoja Gay de la armada estadounidense, el 6 de agosto de 1945. El lanzamiento de esta bomba y la arrojada sobre la ciudad de Nagasaki el 9 de agosto, fueron la razón para que Japón firmara su rendición y terminará así la Segunda Guerra Mundial.

Este fue el primer ataque atómico que conoció el mundo y ha provocado que Hiroshima se convierta en el símbolo de la lucha contra las armas nucleares y de exterminio en masa.

El 6 de agosto de 1955, en Hiroshima se celebró la primera Conferencia Internacional por la Prohibición de Armas Atómicas y de Hidrógeno.

El Monumento alas Víctimas del Bombardeo de Hiroshima tiene la forma de una cámara de hormigón gris, en su interior está una losa de cal, debajo se encuentra un cofrecillo con los nombres de los muertos y el epitafio dice: «Descansad en paz, no permitiremos que esto vuelva a ocurrir».

Cada año se realiza una ceremonia en este monumento, consta de un minuto de silencio, bandadas de paloma y campanadas lúgubres, tras lo cual en el cofrecillo se colocan listas con los nombres de las personas muertas durante el año en curso como consecuencia del bombardeo atómico.

POB/PSC