Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Dicen que la noche es más oscura cuando está por amanecer, sin embargo, para los Lobos BUAP apenas eran las 21:13 cuando ya la estaban pasando mal: un gol de Celso Ortiz al minuto once ya hacia pasar a la penumbra al cuadro de Palencia.

Las malas sensaciones no terminaban ahí, una grada peleada con su capitán, Francisco “El Maza” Rodríguez que, en un inicio mantenía una expresión fría y de ignorancia, pero al correr de los minutos comenzó a hacer unos gestos, para su suerte y mala para el equipo, el Tres no era el único con un desencanto con la grada. Y es que después de 3 partidos como local a la afición licántropa parece habérsele agotado la paciencia.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Empezó con una aficionado aislado, pero a medida que el primer tiempo avanzó y el juego desplegado por la escuadra local iban estropeándose, aquello aislado creció y mutó, en un cumulo de gritos descoordinados, pero con un mensaje claro: “¡fuera Palencia!”

El medio tiempo calmó los ánimos, e incluso hasta motivo al respetable, que para al 51’ hizo una porra general e hizo sentir en manada a los once en el césped.

Al final la motivación y las acciones no fueron equitativas, más que un chispazo de un Kazim que, en un remate se quedó centímetros de cantarlo.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

La afición no se rendía y seguía coreando, fue entonces cuando por fin los once del césped le supieron responder a quienes se habían dado cita en el estadio universitario. Un gol de Kasin al 71’, una calca de la jugada anterior donde el delantero errante le pego de primera, pero reboto en el arquero dando oportunidad de un contrarremate para que en esta ocasión la diana si llegara a su cuenta.

Luego de eso uno pensaría que el “Gatillero” o Diego Alonso, mandarían toda la carne al asador, más tomando en cuenta la gran nómina con la que cuentan los regiomontanos, sin embrago el partido no aumentaba en decibeles.

Ha vista del espectador era una lucha de dos planteles buscando obtener el partido, sin arriesgar mucho y puede que incluso los dos técnicos dieran por bueno el empate.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Una batalla de trincheras, sería la descripción perfecta, una lucha en la que una soberbia constelación de estrellas con nombres como Pizarro, Avilés Hurtado, Arrieta Vizcaya o incluso el veterano y potente Dorlan Pabon, estaban siendo opacadas por la noche, sin embargo como dice el dicho, la noche solo cumple lo que no promete y lo que parecía un empate termino con un gol al minuto 93, de Nico Sánchez para Monterrey que, mandó el definitivo 1-2 para los visitantes.

 

 

POB/JCSD