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Brahim Zamora, director de Comunicación, Planeación y Capacitación del Observatorio del Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr), opinó que la nula celeridad con la que son atendidos los casos de crímenes de odio, exhibe las carencias de la Fiscalía General del Estado (FGE).

En entrevista, el activista consideró que la FGE está «rebasada» en cuanto al rezago de casos que tiene por resolver, frente a los recursos humanos, técnicos y financieros con los que cuenta.

Aseguró que toda esta serie de factores, lo único que genera es un “colapso” en la impartición de justicia, el cual al final de cuentas, tiene una consecuencia, la cual es la impunidad.

“Qué pasa con aquellos funcionarios que no hacen bien su trabajo, ¿cómo están siendo suplidos y sancionados?, porque al final un agente del Ministerio Público que integra mal una carpeta no es sancionado sigue haciendo su trabajo habituado, es decir, mal”.

 

 


POB/LFJ