Foto: BUAP

Si algo nos enseñan los sismos es que despiertan nuestra mejor esencia: la solidaridad. Luego de un temblor, hombres y mujeres sacamos a flote la empatía, la solidaridad: hacemos del dolor un motor que nos impulsa a reconocer que siempre hay otros que necesitan ayuda, otros que perdieron más que nosotros”, expresó el Rector Alfonso Esparza Ortiz al presentar el libro Puebla 19S. La vida sigue, el cual, coordinado por él, reúne a 39 autores y cinco fotógrafos que traen a la memoria el sismo del 19 de septiembre de 2017.

El rector de la BUAP afirmó que la Institución está comprometida con el fortalecimiento de este tipo de acciones que involucran a su comunidad y a la sociedad en general, como la formación de las brigadas universitarias que desempeñaron una importante labor de ayuda a los damnificados, recolectando y llevando víveres a poblaciones marginadas, brindando asistencia médica, revisando edificios y participando en la demolición de viviendas seriamente dañadas.

Al recordar el terremoto que sacudió la capital del país, el 19 de septiembre de 1985, señaló que la solidaridad replicada desde entonces es lo más sólido que los mexicanos hemos aprendido a forjar.

"Los temblores nos encaran a una variada gama de emociones, que va de la tristeza, al temor por la muerte; de la indefensión, a la capacidad de respuesta; del miedo, a la alegría por cada rescate; de la sorpresa, a la prudencia; de la ira, al llanto; del grito, al silencio más profundo".

Todas estas emociones, y más, subrayó Esparza Ortiz, están contenidas en Puebla 19S. La vida sigue, volumen de 167 páginas, que reúne 39 voces de autores como Beatriz Meyer, Óscar Alarcón García, Omar M. Gallardo, Ricardo Cartas, Lourdes Zambrano y Concepción Zayas, entre otros; y a los fotógrafos Jesús Olguín, Víctor Escobar, Raúl Gil, Julieta Domínguez y Pedro J. Berruecos Vila.

Finalmente, aseveró que la Institución, que ha sufrido daños en su patrimonio a causa de diferentes sismos, cuenta hoy con mejores protocolos y dictámenes que avalan la seguridad estructural de sus edificios. Asimismo, posee una comunidad más alerta, capaz de replicar en su entorno los mecanismos de prevención y seguridad, y, sobre todo, dispuesta a auxiliar a quien lo necesite.

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POB/PSC