Mauro Laínez: Setenta minutos de paciencia con premio

La historia no pudo tener un final feliz, una lesión detuvo el momento y el jugador salió en camilla ovacionado por el público.

La inactividad pesa, y es que después de varias semanas sin poder pisar el césped, el mayor de los Laínez regresa a la cancha del estadio universitario.

Un inicio pasivo pero reflexivo. En la primera acción cercana al balón, marca el movimiento ante su compañero el "Maza" Rodríguez, el esférico no le llega. Acto seguido, jugada peligrosa de Monarcas y pelota al laguero, Mauro tranquilo se acomoda el cabello simplemente.

El diecinueve licántropo mide sensaciones, y guarda compostura al saber que no es su labor defender, aprovecha carreras pero al final la banda es lo que le impide explotar la carrera por la lateral derecha, en la que era una ocasión al minuto veintinueve.

Un lobo solitario por ese costado, por la derecha, de vez en cuando visitado por Abraham Gonzáles.

Foto: Juan Manuel Vargas

Al 35’ acción clara de los locales, pero la pregunta ¿Y Mauro, dónde esta para rematar por la derecha?

Una pregunta que reflejaba un sentido de duda, sentido que tenía impregnado el protagonista del retorno. Un "voy o no voy" volteando a ver a sus compañeros cuando el esférico estaba cercano a su zona.

Sin embrago el futbol es de contrastes, y acto seguido, magia de Bryan Ravelo, que de "taquito" activa un pase para Mauro, y este le responde con el esfuerzo y un centro, que a nada estuvo de mover las redes de Sebastián Sosa.

Aprovechando el momento de estar enchufado, al 42’ Mauro pide el balón a Toño Rodríguez, driblando entre la media de Monarcas sirve el esférico para chirinos, que redondea el esfuerzo del equipo y mientras el 19 hace un movimiento, el balón encuentra a Leonardo Ramos.

El estadio canta el gol, pero Mauro no busca al autor de la Diana, aplaude y abraza a su compañero, el 33 Chirinos.

Foto: Juan Manuel Vargas

El medio tiempo pasó, y Laínez como al inicio del primer tiempo, el segundo era calca, paciente, más atento de los movimientos del esférico que al de los compañeros; Una oportunidad donde de haber estado, era manifiesta.

Cayo el segundo y Mauro está vez felicita a Leonardo Ramos.
Los minutos pasaron y Mauro comenzó a desaparecer, fue hasta el minuto 56, que un tiro desde larga distancia que recupero la atención del rival; Lo suficiente para que al 60’, una falta sobre él pondrá en una posición muy cercana al cántico de gol. Él mismo sería quien probaría suerte, pero al final su centro no pudo ser conectado de la mejor manera por Ravelo.

Otra vez momento de desvanecimiento y paciencia, sin embargo esta vez la tranquilidad y la serenidad trajeron premio al 69’; el balón lo encuentra, primero algo precipitado, pero el diecinueve recompone y luego de romper la cadera del lateral monarca un disparo cruzado que termina moviendo las redes.

Sin embargo la historia no pudo tener un final feliz, una lesión detuvo el momento y termino por salir lesionado el autor del tercer tanto.

Aún en camilla Mauro salió ovacionado por su público y de parte de la grada con el deseo de que no sea nada grave el golpe sufrido.

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POB/PSC