Foto: Juan Manuel Vargas

Una ciudad, 2 escudos, pero al final una familia unida bajo un solo propósito, apoyar al fútbol femenil. Mientras las escuadras salían del túnel, unas niñas en la tribuna reafirmaban ese mensaje. "Vamos Lobos", "Vamos Puebla" alternando la porra y mostrando así una familia en conjunto.

El respeto impregnaba todas las gradas, al igual que se sentía en la cancha. Jugadas de a lado a lado, pero al final, o las zagueras de las de la franja terminaban por mandar el balón a las bandas o al córner.

Al 20' las del Cuauhtémoc eran las más cercanas a poder cantar un gol, pero siempre hay que estar al pendiente de un lobo agazapado, paciente, que espera el momento para atacar a su contrincante, que al momento estaba dando un partido más atrevido.

Foto: Juan Manuel Vargas

Mucho nerviosismo por parte de las locales, poco control en el medio campo, contrario a como había sido en semanas pasadas para el cuadro que hoy vestía de blanco y negro.

Toda esa acción en las áreas, pasaría a ser sustituida por pelotazos de área a área, sin la presencia de juego en la media cancha.

Al 35' ni rastro de aquel fútbol atrevido e innovador del deporte femenil, en ese minuto el cuadro visitante buscó más la pelota parada cómo principal recurso, siendo el córner izquierdo del arco de lobos el sitio para iniciar el bombardeo.

La escuadra local contraatacó con la misma receta, sin embargo ni la fortuna ni el juego le sonreía, al 42' un penal en contra que unos minutos más tarde convertiría el cuadro camotero de botas de Nayeli Pérez.

Foto: Juan Manuel Vargas

Pasó el medio tiempo y arribo la lluvia, lo que comenzó a dificultar un poco la visión a nivel general de campo.

Disparos que acababan en el costal de la guardameta.
Con juego de lado a lado tardo en poder hallar algún rumbo en cualquier bando.

Vinieron los cambios que al igual que la noche estaban fríos. Ninguna escuadra podía revolucionar lo visto en el césped.

Incluso las veteranas, como Abigail por parte de lobos, que no pudo encontrar el pase que pudiera igualar el encuentro.

La ligera lluvia terminó en tempestad para la escuadra lobezna, ya que para los últimos minutos, un córner por parte del Puebla sentenció el encuentro, con un testarazo al minuto 91 decretando un 0-2 definitivo.

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POB/PSC