Foto: Agencia Enfoque

La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que de acuerdo con el derecho fundamental a la educación inclusiva, todos los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, pertenecen y deben integrarse al sistema educativo «general u ordinario» sin reglas ni excepciones, por lo que cualquier exclusión con base en esta condición, resultará discriminatoria y por ende inconstitucional.

Los ministros se pronunciaron con respecto a la constitucionalidad de los artículos 33 de la Ley General de Educación y el artículo 10 de la Ley General para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista, que se refieren a la denominada «educación especial», y sostuvieron que en el Estado mexicano no se puede concebir la existencia de dos sistemas educativos uno regular para todos los alumnos y otro especial para personas con discapacidad.

La Suprema Corte resolvió que debe entenderse que existe un sistema educativo regular y que es complementado con «herramientas de apoyo para lograr la inclusión en el sistema educativo regular».

Al resolver el amparo en revisión, se determinó que las políticas y los recursos encaminados a formular prácticas genuinamente inclusivas deben primar sobre aquellas prácticas que tiendan a la separación, sea temporal o definitiva, de los educandos.

Consideraron que la escuela ordinaria con orientación inclusiva es la medida más eficaz para combatir las actitudes discriminatorias.

POB/PSC