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El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y el Instituto Central de Sistemas Electrónicos ZEA-2 del Centro de Investigaciones Jülich -el segundo más grande en Alemania- principian una colaboración en el proyecto de desarrollo de circuitos electrónicos en tecnología CMOS que operan a temperaturas criogénicas de algunos mili Kelvins para su aplicación en los novedosos sistemas de la Computación Cuántica.

Esta colaboración supone el diseño, caracterización y desarrollo de los primeros circuitos basados en tecnología CMOS para manipulación y lectura de los llamados qubits, utilizados como unidad mínima de almacenamiento de información en la computación cuántica.

La participación inicial del INAOE será a través de su Laboratorio de Criogénia -desarrollado para el Gran Telescopio Milimétrico (GTM)- y que cuenta con la tecnología necesaria para enfriar circuitos a temperaturas criogénicas de hasta 250 mili Kelvin (mK). los qubits deben estar a temperaturas muy bajas para poder ser creados y manipulados.

Los siguientes pasos a dar en la investigación, son la caracterización a temperaturas criogénicas de los primeros prototipos de chips y el desarrollo de herramientas de software para el desarrollo de circuitos integrados que en un futuro podrán ser usados para manipular y leer la información almacenada en los qubits.

Las computadoras actuales estructuradas con los principios de la computación clásica, con valores 0 y 1, están llegando a su límite, incluso si hablamos de las más avanzadas en tecnología; por el contrario, el principio en el que está basada la computación cuántica expande las posibilidades de capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos. Por ejemplo, con una computadora normal, las operaciones se realizan de manera secuencial, una tras otra, pero con la cuántica se podrán realizar múltiples operaciones de manera simultánea.

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POB/PSC