OPINIÓN: La falacia del NAIM, Santa Lucía y la protesta

Pobres ciudadanos que se les olvida todo lo que se devaluó en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Son una falacia, el aeropuerto o idea de este y la "protesta" que se haga por cualquiera de las opciones.

Me explico: sin hablar en particular de etiquetas, partidos o ideologías, pareciera que lo que prevalece es, estar en contra de quien esté a la cabeza de algo, sea cual sea su rumbo o su origen; además de "protestar" teniendo escasa o nula información.

Hace unos días, platicaba con un grupo de alumnos de la universidad, analizando dos casos: la caravana migrante y el aeropuerto. Del primer tema, les explicaba a una buena parte del salón, originarios de fuera de Puebla, que NO son como ellos mismos se denominan: "foráneos", sino migrantes. No entendían bien la idea y la vinculación, pese a planear ir a un tercer estado, para desarrollar su vida laboral.

Y del segundo caso, nadie se acuerda del desmadre que se traen los medios, opinión pública, empresarios y pobladores de los sitios donde se planean construir aeropuertos, desde hace años. Nadie se acuerda que, Vicente Fox propició que viéramos en vivo y por televisión abierta una de las batallas campales, más legendarias, que ha tenido este país, donde todos acusan a todos.

Otra más reciente, toda la protesta que se hizo cuando se designó (por fin) el actual lugar del aeropuerto y sus empresarios. Ahí se indignaron la gran mayoría de quienes ahora critican la decisión de suspenderlo. Que si se beneficiaba solo a unos y justamente, los de siempre. Los clásicos compadrazgos, los hijos, los cuñados, etc.

A ver. No estoy defendiendo ni a Andrés Manuel ni ha Morena, ni a sus ideas. Una vez más, mi querido lector, lo estoy criticando a usted, por no leer y no informarse lo suficiente. Por creer que, llevar el estandarte de un partido político o de subirse de vez en cuando al ring, ya lo vuelve todo un experto en: aeropuertos, construcción, finanzas, exportación, importación, petróleo, gasolina, aborto, drogas, seguridad pública, corrupción e impunidad.

Justo ayer, Luis Enrique Sánchez Fernández, publicaba en este medio, una columna sobre los "pros y contras" de la decisión de López Obrador y, quienes lo "leyeron"–lo entrecomillo– solo alcanzaron las primeras líneas, pues cuando opinaban, solo referían al tema del inicio. Ya no llegaron a leer los "pros". Pese al título de la publicación, se dedicaron a ver lo que quisieron.

"Yo no voté porque solo era show y la decisión estaba tomada", fue el razonamiento de varios. Les tengo malas noticias, solo contribuyeron a legitimarlo. Fue lo mismo que enojarse por ver ganar al candidato que no quieren y no tener siquiera, una credencial para votar. El abstencionismo ganó.

Luego voltean a ver el pretexto de siempre: la devaluación.

Pobres ciudadanos que se les olvida todo lo que se devaluó en el sexenio de Enrique Peña Nieto, nuestra moneda frente al dólar, que fueron pesos enteros y no centavos y ahora publican gráficas de lo que pasó ayer. Y tampoco se acuerdan de los pretextos que dicho gobierno ponía.

Insisto que, no son López, Peña, Calderón, Fox, Zedillo, Salinas, de la Madrid y todo aquel tlatoani que usted designa para que le cambie la vida.

Si usted no participa (o participa cuando le conviene) en las decisiones, cambios y actitudes diarias, no tiene derecho a quejarse. Aquí es donde "la información" le cobra la factura de no haberla consumido a tiempo.

¡Ah! y le tengo una propuesta. De nada sirve que llene los foros, muros y feeds de las distintas redes sociales, si no lleva su protesta afuera. Este es el momento de devolverle la moneda a aquel que bloqueó el Paseo de la Reforma en Ciudad de México y usted se indignó.

Haga su respectiva marcha, plantón y pancartas, para manifestar su descontento.

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POB/LFJ