Javier Prado Galán, escritor de Pez Torpedo. Foto: Juan Manuel Vargas

¿Cuál es el papel de la ética en el desarrollo de la vida? ¿A mayor ética existe mayor desarrollo? Fueron las reflexiones de Javier Prado Galán, autor del libro El Pez Torpedo, ética aplicada, presentado este martes en la Ibero Puebla.

Javier Prado Galán, de la Compañía de Jesús, señala estos planteamientos en su nuevo libro, donde expone que a mayor ética existe un menor desarrollo; de ahí la disyuntiva, porque hay quienes podían considerar que a mayor ética existe mayor desarrollo.

Contrario a la acción paralizante del ataque de un pez torpedo, el libro –que lleva este nombre– busca generar en el lector el discernimiento y la búsqueda de sus propias conclusiones respecto al papel de la ética en el desarrollo.

Poblanerías platicó con el escritor sobre la ética y esto fue lo que comentó:

El Pez Torpedo, ética aplicada, de la autoría ¿Qué plasma en su libro?
Es un libro que busca establecer algunos criterios para que las personas, en cuestiones morales y éticas, y en algunos campos de la vida como en la política o bioética, tomen decisiones. Es un libro que invita al discernimiento, a que la gente decida qué hacer en situaciones dilemáticas donde la angustia no ayuda mucho.
¿Cuál es la responsabilidad que deben tener los comunicadores actualmente?
Sí tienen responsabilidad pero también depende del contexto. Es decir, si un periodista trabaja para cierta empresa y esa empresa tiene un prurito en respecto a la censura, y el periodista quiere decir la verdad o decirle a su público algunas cosas que no se pueden decir, pero si lo hace pierde la chamba. Creo que la responsabilidad de ese periodista se atenúa porque el contexto lo está obligando, por cuestiones de conservar el trabajo, a no sacar una nota.
Están obligados los periodistas y comunicadores a decir la verdad. Pero también, cuando por decir la verdad, arriesgan sus vidas. En ocasiones, cuando eso pasa, traspasa las fronteras de la ética y se entra a niveles de heroísmo y el periodista no está obligado a traspasar esa frontera; ya será decisión de cada quien y es bueno que exista quien lo haga, pero no se puede juzgar a un periodista porque no se arriesgó.
¿Y sobre las noticias falsas?
Es el gran tema en la ética en los medios de comunicación, es el tema de la verdad. Sí debemos aceptar que, en muchas veces, la irracionalidad del sistema, y de los medios de comunicación, hace que algunas de estas noticias falsas se difundan. Es complicado porque puede haber ocasiones en que la intención no sea mala por parte de quien la difunde. Lo que creo es que hay mucha irracionalidad en el asunto y a veces no somos responsables porque la irracionalidad nos lleva como en una pendiente resbaladiza a inmiscuirnos a algo que no queríamos.
¿Los lectores tienen responsabilidad en el tema de difusión de noticias falsas?
Sí la tiene. No como el que generó la noticia falsa. En la iglesia siempre se habla de los pecados de omisión. Aquí hay responsabilidad porque el lector está difundiendo a sabiendas que es falso o algo no comprobado, pero también puede haber responsabilidad de omisión y no denunciar el hecho. Son distintos niveles de responsabilidad los que estamos manejando.

 

 


POB/LFJ