OPINIÓN: Notarías, recompensa por servicios a la causa

En Puebla, dicen, hay ya una sobre representación de notarios. Alrededor de cien deben funcionar y hay más de 145. Más los que se acumulen.

coloquio-de-los-perros-header

La asignación de patentes notariales es perenne, a perpetuidad. Es uno más de los males endémicos que la sociedad mexicana padece. Se otorgan, sin duda alguna, por servicios a la causa del sistema político imperante o, peor aún, por la lealtad mostrada en un cargo previo, al gobernante en turno que finalmente es quien las repartirá.

Y en cada repartición se convierte en un tema mediático. En un escándalo que poca influencia tiene para frenar la felonía. Se critica a quien las otorga y más aún a quienes aspiran a tenerlas; antes, mucho antes de la convocatoria, de los requisitos, de la evaluación, ya tienen dueño.

El sistema, los personajes del estatus político, hacen mutis y nos vemos dentro de seis años o antes, si las condiciones lo permiten.

Pocas son las excepciones de un servicio expedito, eficiente y oportuno. La gran mayoría de los notarios actúan en consecuencia de la dádiva política. Son intocables, cobran lo que se les antoja, cumplen cuando quieren, son rápidos y eficientes ante una recomendación política y están protegidos en su andar profesional por el mismo sistema que los premió.

Socarrones, insisto con sus honrosas y escasas excepciones, aprovechan el puesto para vivir bien, hacer sus funciones mal y esquilmar a quien se les ponga enfrente.

En Puebla, dicen, hay ya una sobre representación de notarios. Alrededor de cien deben funcionar y hay más de 145. Más los que se acumulen.

El sistema notarial, es un caso más que hay que modificar.

La asignación, el uso, el abuso y sus funciones deben legislarse para beneficio social y no para premiar a testaferros.

Es cuánto.

@luisenriquesf

facebook.com/luisenrique.sanchezfernandez

facebook.com/luisenriquesf

[email protected]

--
POB/PSC