Al menos 228 personas continúan desaparecidas y 31 muertas, es el saldo parcial de los incendios Camp Fire y Woolsey. El primero es considerado como el más destructivo y mortal en la última década en California, Estados Unidos.

De acuerdo con las autoridades del condado de Butte, California, el fuego forestal podría avivarse en las próximas horas, debido a los fuertes vientos que azotan las partes altas del condado de Sacramento. La misma situación podría ocurrir con el incendio Woolsey, al sur del estado norteamericano.

El incendio Camp Fire ha quemado más de 6,700 casas y locales comerciales en Paradise, California; además, ha consumido más de 44,920 hectáreas de terreno. En tanto, el incendio Woolsey ha quemado 34,600 hectáreas de terreno y ha destruido 177 construcciones, según las autoridades de la agencia estatal Cal Fire.

Los incendios forzaron a las autoridades a emitir órdenes de evacuación para 250 mil personas en los condados de Ventura y Los Ángeles, así como de comunidades costeras.

En los próximos días se esperan ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora en las montañas, valles y cañones del sur de California, lo que aumentaba la posibilidad de una caída de árboles y líneas eléctricas. Eso, combinado con la baja humedad, crearía las condiciones perfectas para que se propaguen los incendios.

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POB/AAG