Las fuerzas israelíes y los militantes palestinos en Gaza intensificaron sus ataques con bombas y tiroteos. El enfrentamiento es el peor rebrote de violencia desde la guerra en 2014.

En las incursiones militares murieron seis palestinos, de los cuales cinco eran milicianos y un civil en Israel; además dejó a cientos de personas refugiadas y un centenar de heridos, de acuerdo con reportes noticiosos.

La nueva escalada de tiroteos y bombarderos también amenaza los esfuerzos de Naciones Unidas, Egipto y Qatar para negociar una tregua duradera y evitar otro conflicto de gran tamaño en el territorio israelí.

Hamás, el movimiento islamista que gobierna en Gaza, y otras facciones armadas lanzaron más de 400 cohetes o bombas de mortero al otro lado de la frontera después de un sorpresivo ataque con misiles guiados contra un autobús, el cual hirió a un soldado israelí, dijo el ejército a la agencia de noticias AP.

Se trata de los enfrentamientos más feroces desde la guerra de Gaza de 2014 entre Israel y los milicianos del enclave. Hamás dijo estar tomando represalias por un ataque en Gaza de un comando israelí que mató a uno de sus comandantes y a otros seis hombres armados el domingo. Un coronel israelí también murió en el incidente.

Los aviones de combate del Ejército israelí han lanzado más de 100 bombardeos, contra las ubicaciones estratégicas de Hamás. Varios edificios fueron alcanzados por los proyectiles y el ejército dijo que la defensa antiaérea israelí fue exitosa.


POB/AAG