El Síndrome de Brugada es una enfermedad cardiaca de origen genético que representa la primera causa de muerte súbita en México; ataca principalmente a jóvenes de entre 20 y 30 años de edad. A partir de modelos matemáticos, en la BUAP se estudia este padecimiento para encontrar un tratamiento.

Andrés Fraguela Collar, coordinador del Centro Multidisciplinario de Modelación Matemática y Computacional (CEMMAC), explicó que el trabajo se realiza en la línea de investigación Modelación Matemática y Computacional en Electrocardiología y el Sistema Cardiovascular del CEMMAC, por lo que los investigadores buscan proponer estrategias para prevenir o controlar las arritmias provocadas, diferentes a los medicamentos.

Un ejemplo es la ablación con catéter: “En el corazón hay un área llamada tracto de salida del ventrículo derecho que es la zona generadora de la actividad maligna del padecimiento, por lo que la idea es quemar la pared ventricular en esa región anómala”, explicó.

Sin embargo, en esa área la pared del músculo cardiaco mide aproximadamente 4 milímetros, por lo que cada punto de ablación producido por la punta del catéter genera una pérdida de tejido de un milímetro de diámetro y un milímetro de profundidad (una cuarta parte de la profundidad del tejido), lo cual resulta riesgoso para el paciente.

El experto precisó que la medición de la actividad eléctrica del corazón proporcionada por el ECG provee información importante, que junto con los modelos matemáticos y resolviendo cierto tipo de problemas inversos, les permite visualizar de manera no invasiva la actividad eléctrica del corazón.

Esta problemática requiere del desarrollo de teorías matemáticas muy complejas asociadas al análisis de sistemas que son muy sensibles a los errores de medición, como ocurre en este caso cuando se quiere determinar el origen de la anomalía que produce el Síndrome de Brugada para eliminarla.

Este estudio se desarrolla en estrecha colaboración con instituciones nacionales y extranjeras, como el Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez”, el Center for Arrhythmia Research Faculty de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, el Equipo de investigación CARMEN (Modélisation et calculs pour l’electrophysiologie cardiaque) de INRIA y el Institut Hospitalo-Universitaire de investigación LYRIC, ambos con sede en Burdeos, Francia, entre otros.

Andrés Fraguela informó que, actualmente, se trabaja en el diseño de un sistema computarizado que permita analizar patrones electrocardiográficos digitales y así determinar las posibles anomalías de la actividad eléctrica cardiaca de una persona.

 

 


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