La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha determinado que es inconstitucional que los patrones no estén obligados a inscribir a las empleadas domésticas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Al resolver el proyecto del Ministro Alberto Pérez Dayán del amparo directo 9/2018 los magistrados resolvieron que no existe razón constitucionalmente válida por la cual la Ley Federal del Trabajo y la Ley del IMSS excluyan el trabajo doméstico del régimen obligatorio de segurida social.

La SCJN estableció que el trabajo doméstico ha sido tradicionalmente objeto de condiciones inadecuadas, extensas jornadas y bajos salarios, expuesto a condiciones que están lejos del concepto de trabajo digno.

“Tal tratamiento impide al trabajador doméstico la oportunidad de un acceso real a prestaciones sociales, que les permitan encontrarse protegidos contra circunstancias e imprevistos que afecten sus medios de subsistencia e ingresos, así como poder generar un proyecto de vida, en condiciones igualitarios”.

Este amparo se concedió para hacer del conocimiento del IMSS que esta situación es discriminatoria y ordena que dentro de un plazo prudente (primer semestre de 2019), implemente u programa piloto que tenga como fin diseñar y ejecutar un régimen especial de seguridad social para quienes realicen trabajos del hogar.

La finalidad de los anteriores lineamientos consiste en que en un plazo no mayor a 18 meses a partir de la implementación del referido programa piloto, el IMSS se encuentre en posibilidades de proponer al Congreso de la Unión, las adecuaciones legales necesarias para la incorporación formal del nuevo sistema especial de seguridad social para las trabajadoras del hogar, y en ese sentido, en un plazo no mayor a 3 años, se logre obtener la seguridad social, efectiva, robusta y suficiente a la totalidad de las empleadas domésticas en el país.

POB/PSC