El avión presidencial –TP01 Boeing 787-8 – abandonará territorio nacional y se iniciará el proceso para realizar su venta, informó Carlos Urzúa Macías, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en conferencia de medios.

La aeronave partirá el lunes 3 de diciembre a las 11 de la mañana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para aterrizar en el Aeropuerto de Logística del Sur de California, conocido como Victorville, en el condado de San Bernardino, en Estados Unidos.

Dicha terminal fue identificada por el fabricante como el hangar más idóneo, toda vez que está habilitada para dar servicio y preservación de la aeronave. La misión del traslado, acompañamiento temporal y mantenimiento será encabezada por una tripulación que forma parte de la Fuerza Área Mexicana.

A través de un comunicado, Urzúa detalló que la venta del avión, que será a través de un mecanismo transparente, permitirá al gobierno de México maximizar su valor, evitando en todo momento cualquier afectación al patrimonio de la federación.

Jorge Mendoza Sánchez, titular del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), destacó que la flotilla aérea adscrita el gobierno federal, que consta de 60 aviones y 70 helicópteros, será sometida a un procedimiento similar de acuerdo con la normatividad aplicable.

“Con la salida del avión se refrenda el compromiso del Gobierno de México de preservar el patrimonio de las mexicanas y los mexicanos por medio de políticas de austeridad y, en particular, en lo relativo al transporte de los funcionarios públicos”, apuntó el comunicado.

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POB/AAG