OPINIÓN: 2018, una Internet más rápida

hacen falta esfuerzos adicionales para reducir la brecha digital aún existente (la mitad de la población mundial es una cifra nada despreciable).

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Las discusiones en torno al acceso a Internet se han diversificado a través del tiempo. Hace varios años, conectarse a Internet desde el hogar significaba disponer de la línea telefónica durante el tiempo que durara la conexión, misma que ofrecía tasas de transferencia en el orden de unas decenas de kilobits por segundo (kbps).

Con el paso de los años, la tecnología evolucionó y también las aplicaciones y servicios ofrecidos a través de Internet. Las mejoras en los gráficos y efectos incluidos en las páginas y aplicaciones demandan cada vez tasas de transferencia más altas. Por años, las conexiones fijas se distinguieron por ofrecer mayor velocidad en el acceso, contrario a aquellas móviles. Sin embargo, la llegada de las redes móviles de cuarta generación (4G) cambiaron el panorama.

Mediatelecom reporta, con datos de SpeedTest, que las conexiones a Internet durante 2018 aumentaron su velocidad en un 15% en promedio, en comparación con el año anterior. Para las conexiones móviles, la tasa de transferencia de descarga se situó en 22.8 Megabits por segundo (Mbps) en promedio, mientras que la carga se ubicó en 9.19 Mbps.

En cuanto a las conexiones fijas, estas se mantuvieron como las más rápidas, con 46.12 Mbps para descarga en promedio a nivel global. Si bien esto implica prácticamente el doble que las conexiones móviles, vale la pena destacar que estas últimas representan una buena opción para aquellas personas que por diversos motivos no tienen acceso a una conexión fija.

Estos datos, en conjunto con las cifras ofrecidas recientemente por la Unión Internacional de Telecomunicaciones son señales de que los pasos avanzados en materia de acceso se han dado en la dirección adecuada. Mientras que cada vez hay más personas conectadas, también aquellas que acceden a Internet lo hacen a velocidades más altas.

No obstante, vale la pena no perder de vista que hacen falta esfuerzos adicionales para reducir la brecha digital aún existente (la mitad de la población mundial es una cifra nada despreciable) y para mejorar las condiciones de infraestructura en las zonas que ya cuentan con acceso a Internet. Como ocurre con los asuntos relacionados con Internet y su evolución, esta es una tarea cuya responsabilidad es compartida por todos los actores de la comunidad de Internet.

Otro aspecto relevante para esta discusión es el rol que asumen los usuarios de Internet. Como se puede observar, las tasas de transferencia son más altas para descarga que para carga de contenido a nivel global. Si bien las principales actividades implican el consumo de información por parte de las personas, cada vez hay más gente que se dedica a crear y compartir contenido en diversas plataformas. Es necesario tomar en cuenta esta tendencia a fin de ofrecer condiciones idóneas para estas personas que, a la vez que son consumidoras de contenido, también ponen a disposición de la comunidad sus ideas y los productos que generan.

Pueden contactarme en: israel@irosasr.mx y en Twitter, a través de:

Israel Rosas es analista de políticas de Internet que se desempeña en la intersección entre tecnología y comunicación, con experiencia en procesos regionales y globales. Es egresado de Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica por el Instituto Politécnico Nacional.


POB/AAG