El gobierno de Francia se prepara para una nueva jornada de manifestaciones contra el alza de impuestos en combustibles y energía eléctrica. Ante ello, cientos de comercios cerraron en la zona emblemática del Arco del Triunfo y la Torre Eiffel, ante el temor de que los protestantes cometan saqueos y violenten los establecimientos.

El cierre de los negocios, como tiendas, bares, bancos y museos, fue ordenado por el Ayuntamiento de Francia, cuyas autoridades dispusieron de un fuerte dispositivo de seguridad conformado por 90 mil agentes en todo el país, de los cuales 8 mil estarán desplegados en la zona cero de los icónicos Campos Elíseos.

Durante los disturbios de la semana pasada, más de 100 personas resultaron heridas y 412 fueron detenidas el pasado fin de semana en París. Las protestas más importantes se presentaron en la popular avenida de los Campos Elíseos, en el Arco del Triunfo y en la Tumba al Soldado Descocido, cuyas calles lucieron abarrotadas de personas, se quemaron al menos 12 autos y se registró el saqueo de tiendas comerciales.

Tras las manifestaciones, el gobierno de Francia anunció que suspenderá el incremento al precio de los combustibles y servicios públicos. Edouard Philippe, primer ministro de Francia, consideró que “ningún impuesto merece poner la unidad del país en peligro”, por lo que el alza de impuestos que se consideraba a partir de enero, tendrá un retraso hasta el próximo verano, si las condiciones económicas de los franceses lo permiten.


POB/AAG