Carlos Martínez Amador, ex diputado y militante perredista en Puebla, negó ser el dueño de un predio en Huauchinango donde la Procuraduría General de la República (PGR) encontró una toma clandestina.

En un comunicado, Martínez Amador se deslindó de “cualquier actividad ilícita” y se dijo “víctima” de acusaciones sin sustento y pruebas.

El pasado 27 de diciembre, elementos de la PRG catearon un domicilio particular en la colonia Luis Donaldo Colosio, donde encontraron la toma clandestina. Algunos medios de comunicación señalaron que la propiedad pertenecía a Carlos Martínez Amador.

En su defensa, el ex diputado dijo que presentará una denuncia por daño a su persona y familia; y para evitar que “desde la calumnia” se afecte “su prestigio y buen nombre”.

 

 


POB/LFJ