Un estudio realizado por Dalia Molina Romero, investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, sobre la calidad del agua de purificadoras de las zonas norponiente y suroriente de la ciudad de Puebla, reveló que en una de cada tres hay presencia de microorganismos coliformes, es decir bacterias que contaminan el líquido.

De acuerdo con la investigación, más de 200 agentes biológicos son causantes de enfermedades a través del agua, ya que el patógeno es capaz de crecer en el tracto gastrointestinal.

La presencia o ausencia de determinados organismos indica la contaminación de este recurso natural. Entre los de mayor riesgo para la salud pública se encuentran las bacterias coliformes, de tipo total y fecal.

Foto: BUAP

Tras un estudio realizado a cuatro y hasta cinco purificadoras por zona, se observó que en alrededor del 30% de estas, sus productos presentan microorganismos coliformes, indicadores de contaminación. Entre estos, de la familia Enterobacteriaceae, notificó la integrante del grupo de investigación Interacciones Moleculares y Bioquímicas en Sistemas Biológicos.

“A pesar de tener este tipo de bacterias, el agua no representa un riesgo para la salud, puesto que no son los principales patógenos registrados como causantes de enfermedades gastrointestinales. Por lo tanto, este resultado demuestra la utilización de métodos eficientes y la calidad del producto ofrecido por las pequeñas empresas purificadoras”, indicó Dalia Molina.

Para comprobar la calidad del líquido embotellado, la doctora Molina Romero refirió que en el análisis bacteriológico en cuestión se utilizaron las normas NOM-127-SSA1-1994 “Salud ambiental, agua para uso y consumo humano-límites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse el agua para su potabilización”, así como la NMX-AA-042-SCFI-2015 “Análisis de agua-enumeración de organismos coliformes totales, organismos coliformes fecales (termotolerantes) y Escherichia coli–método del número más probable en tubos múltiples”.

La académica de la Facultad de Ciencias Biológicas señaló que en el estudio, únicamente en tres muestras se observó la presencia de Escherichia coli. Ante ello, recomendó hervir el líquido por un tiempo de 10 minutos antes de consumirlo, actividad considerada innecesaria por la mayoría de las personas que compran agua embotellada.

 

 


POB/LFJ