La mañana de este Día de Reyes, un día de tradición, una mañana de alegría, en algunas casas se estrenan juguetes; una mañana donde se renuevan ilusiones. Justamente esos elementos son los que se plasmaron la tarde de este seis de enero.

Niños sonriendo y emoción en el aire, al ver de nueva cuenta acción en el Estadio Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Ciertas tradiciones no se pierden en esta temporada; Toño Rodríguez salvando a su equipo en la última línea, ante los intento de Brian Lozano, Julio Furch o Ayrton Preciado, pero este show de atajadas no era un monólogo, del otro lado de la cancha, Jonathan Orozco también evitaba que el arco cayera, a pesar de los centros envenenados de Chirinos para Leonardo Ramos.

Un primer tiempo que empezó con ocasiones, y porras metidas con sus equipos, para el minuto 35, cual sol en el horizonte iban cayendo en un ocaso, pero eso si, el tambor de las porras no dejaba de emitir sonido. Un “ron pon, pon” que buscaba provocar a los Guerreros o a los Lobos en la cancha, para romper con ese 0-0 que aún reflejaban los cartones.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Fuera cabalístico, o un simple elemento, el peligro en el ataque visitante incremento con un disparo de Preciado que se iba demasiado alto.

La nota no se daría en el primer tiempo, pero como muñeco en rosca, la afición quedó sorprendida en el intermedio, cuando por parte de la organización del estadio se implemento la Kiss y Dance cam que sonrojaría a más de uno en la tribuna.

El segundo tiempo inició sonrojado, y no precisamente por los suscitado en el descanso; tímido y pocas ganas, sin embargo, una mala salida de Santos que quedaría en los pies de Yago Cesar, para que este mandará la asistencia a Leo Ramos, que pondría la primera diana del encuentro al 57’.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

El buen momento de Yago no quedó en esa acción, minutos después mandaría el balón al poste metiendo miedo en la afición Santista.

Pero este miedo no finalizo ahí, ya que al 66’ el brasileño hizo gala del dribling por el borde de la izquierda, para coronar con un golazo que pondría el 2-0 y la ilusión a tope, la grada empezó a exclamar “oles” a cada pase de su equipo.

El partido comenzaba a irse a hacia puerto de Lobos, pero Santos no quería que el segundo tiempo se decantará hacia un solo lado, y al 73’, Diego Valdez pondría el balón al poste.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Lo que antes suponía sinfonía de cánticos fue sustituido por una de metales sonando, y es que otro disparo licántropo pegaba en el poste protegido por Jonathan Orozco.

Con pocas anotaciones para el resto del encuentro, Lobos y su afición han iniciado con el pie derecho este clausura 2019, y deja en el aire un torneo esperanzador, que en las gradas se espera que no quede en un solo “regalo de reyes”.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez
Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez
Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

POB/PSC