Tres, el número con el que llegaba en la mente el equipo de Lobos, tres posibilidades en las cuales podrían brillar sus jugadores emblema, pero como diría Paco Palencia, vamos por objetivos, que en este caso era ganar el partido a los Rayos del Necaxa, pero para rayo, 30 segundos y Leonardo Ramos cerraría la pinza ante un centro raso de Yago Da Silva, para anotar el primer gol.

Los de Aguascalientes comenzaron con el pie de izquierdo, contrario a Leo Ramos que, con la diestra al minuto 9 volvía a pegar y para no perder lo que ya es costumbre, asistencia de Yago. A partir de ese momento el estadio se convirtió en una autentica fiesta, los minutos corrieron y la afición no dejó de entonar en un inicio el ¡Lobos!, para después dar paso a los «oles», los locales lo estaban disfrutando, pero una pelota perdida en zona noble, por el «Maza» estuvo a nada de mover, de provocar el gol visitante, aunque ahí estuvo Toño Rodríguez.

La calma se apoderó entonces del estadio, una calma estresante, una calma antes de la tormenta, al 25′ Martín Barragán recibió el balón en los balcones del área de Lobos y con tiempo y ángulo jalo el gatillo que dejo congelado a Toño Rodríguez. De ese momento los locales optaron por bajar las revoluciones, para llegar al medio tiempo a pensar el desenlace.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

El segundo capitulo inicio con Lobos con ganas, pero un Necaxa que aprovecho un desborde para conseguir un penal para su causa, e iniciar la tempestad en el estadio la BUAP.

¡Portero! Gritó la gente, Lalo Herrera contra Toño Rodríguez, la afición pitó con tal de desconcentrar al ex ranger, se cobró y los cartones se empataron. La cara del aficionado y el espectador era similar, incertidumbre y perdida de brújula ante la tormenta que había fabricado Necaxa.

Lobos buscó un rayo de esperanza, pero solo encontró un rayo fulminante, Ángel Sepúlveda anotaría ese tercer gol para el visitante, imparable y colocado, incluso la afición local se rendiría por aplaudir el gesto realizado por el 23 rayado al 63′.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

Tiempo y opciones aún había, el detalle faltante en la receta era la imaginación, Paco, desde su trinchera buscó opciones, pero el tiempo se iba como agua. Los rayos, por su parte, comenzaron a tirar la picardía, que unos segundos por acá, que otros por allá, el partido entonces perdió el ritmo que llevó durante los dos primeros tercios de partido.

Lobos volvió a tentar la suerte con un cabezazo del Maza Rodríguez, pero este se fue por arriba del marco.

Vino el cierre, un broche de oro para un partido que, para el minuto 92′, había tenido cinco dianas, dos de estás desde fuera del área, una última de Lobos, córner desde la derecha que luego de un primer remate quedó muerta en el área, Crisanto movió las redes y la euforia exploto en el estadio 3-3 final se diría en los titulares, pero el abanderado marcaría fuera de juego anulando el tanto, y dejando un partidazo con un resultado a 3-2 para los Rayos, con un cierre polémico.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez
Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez
Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez
Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

POB/PSC