Los ambulantes, la estrategia fallida en Puebla

Para los comerciantes establecidos de Puebla, la presencia policial no basta, pues la medida parece ser paliativa.

AAG-PUEBLA-PUBLICA

El gusto de tener limpio y ordenado un centro histórico –que es hermoso – sólo duró cinco días en la capital poblana. Este domingo, los ambulantes volvieron a instalar sus puestos en las calles, las mismas de las que no pretenden irse, al parecer, por el resto de la administración municipal.

El descontrol en el comercio informal no sólo genera pérdidas a los comerciantes establecidos. También es un asunto de salud, seguridad, servicios públicos, turismo y hasta de gestión política, lo cual ha faltado durante la joven gestión de Claudia Rivera Vivanco.

La semana pasada, la presidenta municipal reconoció que la presencia de ambulantaje en el corazón de la ciudad no se resolverá en cinco minutos, pues de lo contrario, dijo, sus antecesores ya lo habrían enterrado.

Entre los comerciantes establecidos, aquellos que son sometidos a medidas de protección civil, regulación comercial y pago de impuestos, existe ya el temor de una posible invasión masiva de informales en el centro histórico de Puebla, generando con ello una disminución en sus ventas y problemas de inseguridad.

El temor está fundado, sostienen, en la falta de acuerdos por parte de las autoridades municipales para mantener ‘libres’ de informales en las calles de la capital poblana. Para los comerciantes establecidos la presencia policial no basta, pues la medida parece ser paliativa a un tema integral.

La disputa por la venta en las calles del centro histórica no es nueva. Desde los gobiernos del PRI y PAN, los ambulantes han buscado –a toda costa – instalarse con todo y bocinas en puestos de 2 metros cuadrados. Ahora con la gestión, encabezada por Morena, la situación se complica, pues el principio de ‘inclusión’ es un término en el que todos buscan un lugar.

En este tema es donde la edil Claudia Rivera Vivanco tendrá que sopesar dos cosas: A. Mostrar la mano dura contra la instalación de informales y B. Reubicar y reordenarlos en espacios dignos para la comercialización de sus productos.

No hay escapatoria. El asunto, entonces, se convierte en una decisión política, pues aplicar las medidas podría impactar fuertemente en las tendencias electorales por venir, afectando con ello –y de manera innecesaria – a los candidatos de su partido en las extraordinarias estatales, incluyendo al abanderado por la gubernatura.

En tanto eso sucede. Los comerciantes ambulantes preparan ya un desplegado nacional para pedir la intervención de las autoridades federales y empresariales en Puebla. El trámite ya está hecho y solo se espera la indicación para proceder.

Será un año complicado para el comercio en el centro histórico de Puebla y para la gestión municipal. Prepárense.

Arturo Alfaro Galán es periodista. Actualmente ocupa la Dirección Editorial de Poblanerías.com y consultor en Estrategia Política Digital y Desarrollo de Medios.


POB/LFJ