OPINIÓN: Vox populi vox Dei: Alejandro Armenta

No hay duda, es ya Alejandro Armenta un precandidato oficial de Morena, además de su calidad de Senador de la República. Ha recibido el beneplácito.

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La voz del pueblo (es) la voz de Dios. Para la reflexión; o para entender los mensajes; o para aplicarse en la inicial contienda por la candidatura de Morena.

Con los brazos en alto, sonriendo, posando para la foto, acompañado de nueve diputados unos locales y otros federales, Alejandro Armenta cerraba su presentación ante los medios en su inicio de precampaña por la candidatura de Morena a dirigir el gobierno de Puebla: “Vox populi vox Dei”, exclamó con júbilo para dar por terminada su presentación ante la prensa.

No solo los nueve legisladores, una treintena de políticos empleados y desempleados, apoyadores, arrimados, ayudantes, rodeados de simpatizantes, veían, posaban, sonreían, saludaban a un nutrido grupo de periodistas que daban fe del acontecimiento político.

No hay duda, es ya Alejandro Armenta un precandidato oficial de Morena, además de su calidad de Senador de la República. Ha recibido el beneplácito. Sus actitudes y dichos lo confirman. Así son los códigos de la política; imposible negarlo o pretender ocultarlo.

Si el inicio de esta nueva etapa fuera motu proprio, correspondería a un suicidio político. No.

Hay entusiasmo, confianza en alcanzar el objetivo. Invitados y prensa, periodistas y simpatizantes, mirones y especuladores, orejas y buscachambas, perciben que Armenta tiene músculo.

La fortaleza y capital de Alejandro no se ha construido en tres o cinco años. Desde el primer año de este siglo XXI inició su periplo su grupo, corriente, clan, camarilla, banda o corporación.

Y luchan por el retorno.

Y vienen por el desquite.

Y su fuerza está en cada rincón del Estado.

En su grupo, el Marinismo, está su principal fortaleza y su talón de Aquiles.

Alejandro Armenta Mier inicia su nuevo periplo buscando que la Vox populi se haga patente y pidiendo a todos los santos que esa, la Vox populi, sea también la Vox Dei.

En el tablero de la nueva coyuntura faltarían las piezas de José Juan Espinosa, Nancy de la Sierra y Miguel Barbosa.

A ver de que cuero salen más correas.

Es cuánto.

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POB/LFJ