A pesar de que en México se registran anualmente unos 6 mil nuevos casos de cáncer infantil, el 65 por ciento se diagnostican en etapas avanzadas, lo que reduce la efectividad de los tratamientos y disminuye el rango de supervivencia en los menores, de acuerdo con cifras de la Organización Panamericana de la Salud.

La Clínica de Prevención y Detección Oportuna del Cáncer, ubicada en la Torre Médica del Hospital Universitario de la BUAP, realiza al mes aproximadamente 250 consultas y exámenes para el diagnóstico de algún tipo de cáncer en población de diferentes edades.

Aurea Vera Loaiza, coordinadora de esta clínica destacó que el cáncer infantil no se distingue, de ahí la importancia de tomar en cuenta síntomas como: crecimiento del abdomen, fiebres frecuentes y sin motivo, falta de energía, sueño y cansancio, moretones, sangrados, dolores de cabeza, pérdida de equilibrio, luz blanca en un ojo, dolor de huesos y articulaciones, pérdida de peso y crecimiento de ganglios o bolitas en el cuerpo.

Respecto a los tipos de cáncer más frecuentes en menores de 0 a 17 años, destaca en primer lugar la leucemia, con 52 por ciento de los casos, seguida de los linfomas. La supervivencia para estos casos se estima no mayor a los 5 años de vida, cuando es detectado en estadios avanzados.

Como parte del trabajo que desarrollan, acotó, el modelo de prevención implementado en el HUP incluye seis especialidades: ginecología oncológica, cirugía oncológica, urología, genética, nutrición y psicología.

Para acceder a estos servicios es necesario pagar una cuota de 500 pesos por paciente y esto cubre el servicio en la clínica por tres meses, incluidos las consultas y estudios que se generen para un diagnóstico oportuno.

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POB/PSC