CUENTO: Capítulo II de La noche de los tiempos

El capitalismo desde 1989 que un pensador interesante lo encumbró como absoluto, gobernó a la especie hasta que inició el cataclismo del año 2023 d.C

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II

El muro es un símbolo antiguo que divide la civilización de la barbarie, los supuestos bípedos civilizados se amurallaban protegiéndose de los bípedos considerados barbáricos.

El capitalismo desde 1989 que un pensador interesante lo encumbró como absoluto, gobernó a la especie hasta que inició el cataclismo del año 2023 d.C. En esa fecha estalló la violencia barbárica en el muro.

Latinoamérica se deterioró aceleradamente en el mundo globalizado. Todo el sur del continente después de tantos siglos de colonialismo colapsó sin declarar una guerra oficial. Simplemente la desigualdad se fue acumulando y reflejando en multitudes que continuamente viajaban hacía el norte escapando de la violencia de sus países con economías paupérrimas. Todo el siglo XX Latinoamérica se hundió en guerras civiles y cambios de ideología, pero cambiar la ideología no salvó a las colonias de las consecuencias de ser esclavizados más de 500 años, solo cambiaron los tiranos insensibles. Tampoco nadie pudo salvar a más de medio continente de un cáncer del alma llamado corrupción, dinero fácil que diluía la ética de los individuos.

El problema a inicios del siglo XX es que por más que el primer mundo funcionaba impecablemente, el caos en el tercer mundo era una bomba de tiempo para el primero. Su capacidad para recibir cada vez más ciudadanos se fue mermando.

Los individuos de inicios del XXI ambicionaban desmedidamente, contaminaban aceleradamente, estaban advertidos sobre las consecuencias de ser autómatas. Ciudadanos manipulados por medio de sus pequeñas pantallas, cada día resultaba más fácil hacer que los individuos perdieran su capacidad de resistir, de organizarse. Habíamos llegado al punto donde todos competían entre todos por tener una comodidad que el semejante no tiene.

La comida sobraba pero se desperdiciaba, los hospitales podían salvar vidas siempre y cuando los pacientes tuvieran ingresos, las cárceles comenzaron a estar sin capacidad derivado de la epidemia de desigualdad y enajenación. Se tenía la expectativa que todos los humanos del tercer mundo podrían ser capaces de integrarse al comercio mundial, y las condiciones de este último proporcionarían justicia social.

Pero de la misma forma que Marx entendió poco sobre la ambición humana; el sistema reinante y absoluto, tampoco consideró que la “libertad para consumir y mandar que oferta”, la ambición desmedida que promueve para extraer plusvalía y utilidad del trabajo de otros, para enriquecerse “lícitamente”, llevaría al propio sistema a un punto de quiebre. La humanidad con todo y su técnica, su ciencia, nunca pudo tener esclavos conformes. Todos los siervos estaban a punto de estallar en una rebelión al sur del muro.

Era el año 2023 d.C, se había prometido una justicia social que nunca llegó al país, ingenuos rencorosos hablaron de repartir riqueza sin generarla. Y cuando el pueblo consumista descubrió que no podía consumir más, que no cambió nada con las promesas de justicia de sus líderes, que las promesas eran palabras vacías que sólo buscaban poder; cuando entendieron que la crueldad del orden invisible del dinero no desaparece “con buenas intenciones”, fue el momento histórico que sucedieron los hechos que a continuación voy a narrar.


POB/LFJ