OPINIÓN: Los contrapesos del absolutismo

La demanda real para que Morena realice un proceso de selección interna alejado de los dedazos y cargadas es una exigencia.

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En un país, donde durante décadas los absolutos fueron el sello de la gobernanza, se hace imprescindible el surgimiento y la necesidad de esos contrapesos que aterricen todas la decisiones y garanticen la inclusión de aquellos actores, que sin ser detractores, puedan sumar y enriquecer todas aquellas decisiones que se gestan desde las diferentes esferas de poder.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha dado clara muestra de ir abriendo puertas y se hace imprescindible mantenerlas así y sumar más canales de comunicación.

Han sido varios los aciertos del Presidente, como también los errores que se van corrigiendo en el camino. De esto se trata la nueva forma de gobernar.

El país más que frentes opositores requiere contrapesos reales que puedan sumar a la hora de hacer señalamientos que lleven como único objetivo, tener una repercusión en beneficio de una sociedad como la que demanda la transformación de los nuevos tiempos.

El presidente tendrá que valorar y revisar a detalle algunos anuncios que a la vista de todos son erráticos y esperan un nuevo análisis.

Estos contrapesos urgen darse en todos los niveles.
Puebla enfrenta la efervescencia de un proceso electoral donde la polarización interna se registra en el partido del Presidente.

La demanda real para que Morena realice un proceso de selección interna alejado de los dedazos y cargadas que pongan en duda la democracia en el partido que hoy gobierna a México, es una exigencia.

Morena también debe entender que los absolutismos lo acercan a esas figuras sempiternas de los partidos políticos que por años ejercieron una hegemonía en el sistema político mexicano.

Puebla debe entender que son tiempos de mucho análisis, de ser críticos, de aportar, pero también de ser implacables a la hora de señalar todos aquellos errores y pifias que enaltecen figuras de sal cuyo poderío terminará por consumirse con los excesos de la ambición.

Es tiempo de decirle a Barbosa, Nancy y Armenta que no les creemos, a ninguno de los tres. Gánense el voto de la gente bajándose de la plataforma de las promesas de egolatría que se quedan en precampañas de ornato al estilo ochentero.

Busquen esa imparcialidad interna en un partido al que ustedes tres llegaron luego de abandonar los barcos de los que comieron y saquearon por años.

Que los contrapesos que urge esta sociedad poblana también alcancen a la Presidenta Municipal Claudia Rivera Vivanco para que se atreva a romper su burbuja, la misma donde los aduladores hacen de las suyas para nublarle la mirada y ser objetiva con sus errores.

Que una tarde salga de palacio y camine por las calles de Puebla, sola, sin pepes grillos y le pregunte a cualquier persona, primero si la conocen, segundo que opinan de ella y tercero si volverían a votarla para gobernar la capital.

Son tiempos donde los políticos y gobernantes tienen que aprender a escuchar, no sólo a sus gurús de pacotilla, sino a la verdadera ciudadanía que tiene mucho que decir no a través de filtros como encuestas cuchareadas o videítos vestidos a modo.

Estos son los contrapesos que los gobiernos tienen que ser capaces de aceptar y sobre todo, incluir no como slogan de gobierno, sino como acciones de contundencia.

@rubysoriano
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POB/PSC