El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, escribió a través de su cuenta de Twitter:

«México no está haciendo NADA para ayudar a detener el flujo de inmigrantes ilegales a nuestro país. Todos son charlas y no hay acción. Del mismo modo, Honduras, Guatemala y El Salvador han tomado nuestro dinero durante años y no hacen nada. A los demócratas no les importan, tales leyes BAD. ¡Que se cierre la frontera sur!»

Esto en referencia a la formación de la denominada «Caravana Madre», que estima tener 20,000 integrantes.

Ante las mismas noticias, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, expuso, en el marco de la XXXII Consulta Nacional Jurídica y Fiscal para Iglesias y Asociaciones Religiosas, la situación mexicana ante la migración y el paso, por ser país transitorio, de las caravanas migrantes.

Mencionó la documentación por parte de The Wasington Post de una ruta de camiones que garantiza a los migrantes su traslado de Tapachula a la frontera norte de México, los datos que la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kisrstjen Nielsen, le brindó durante una reunión (76,000 migrantes repatriados, solo en febrero) y una serie de acciones para poder mantener el flujo circular migratorio que tiene México.

Dicho flujo migratorio circular que no se puede detener ni blindar; representa un intercambio de cerca de un millón 500 mil personas que ingresan al país para trabajar y comerciar, al igual que ocurre en puntos como San Isidro y Tijuana, o MacAllen y Reynosa.

Asimismo, se abrirá un carril exprés para permitir que los extranjeros que forman parte del flujo migratorio circular lo hagan sin problema y de forma regular, además de que ya no se darán visas humanitarias de forma masiva, sino que se darán permisos temporales de visitante y de trabajo en todo el sureste del país.

Ante la situación en la frontera sur, Sánchez Cordero anunció que se buscará establecer orden en los 1,020 kilómetros de la frontera sur del país, donde existen 370 puntos ilegales de migración y solo 12 puntos legales, para evitar el ingreso masivo y desordenado de migrantes al país.

De esta manera, se busca hacer frente y revertir el problema del desbordamiento de migración, cuya situación ya se encuentra colapsada en el norte del país debido a la cantidad de migrantes que se resguardan en los albergues.

Además, se combatirá el tráfico de menores y de órganos, entre otros delitos que se generan por la migración descontrolada e ilegal, añadió la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob)

De continuar esta situación, explicó Sánchez Cordero, al final del año serían cerca de 900,000 migrantes cruzando a Estados Unidos, lo cual representa una situación compleja para México por ser un país de tránsito.

Para garantizar que este flujo migratorio continúe y evitar que la migración ilegal se dispare, se implementará en lo más estrecho del país, en los 200 kilómetros del Istmo de Tehuantepec, instalaciones migratorias con la participación de la Policía Federal y Protección Civil.

 

POB/JMVA