“Rechazamos con toda rotundidad su contenido”, esa fue la respuesta del gobierno de España a la carta enviada al rey Felipe VI por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador.

A través de un comunicado, publicado en el medio gubernamental “La Moncloa”, el Ministerio de Exteriores de España concluyó:

El gobierno de España reitera su disposición para trabajar conjuntamente con el gobierno de México y continuar construyendo el marco apropiado para intensificar las relaciones de amistad y cooperación existentes entre nuestros dos países, que nos permita afrontar con una visión compartida los retos futuros.

La petición de disculpas por parte de López Obrador causó una serie de comentarios y reacciones del público tanto mexicano como español, entre ellos destacaron los del escritor Arturo Pérez-Reverte y los de la senadora Ifigenia Martínez.

El escritor español escribió: “Si este individuo se cree de verdad lo que dice, es un imbécil. Si no se lo cree, es un sinvergüenza”.

La senadora Morenista comentó entre risas: “¿Dónde estaba el presidente hace 500 años?”. Al ser cuestionada sobre si “¿La pregunta cabe?” comentó: Desde el punto de vista de la historia ahí está viva la cicatriz, pero ya no tiene remedio. Ya nosotros superamos esa etapa y a mucho orgullo. No cabe la disculpa”.

Finalmente, en el comunicado publicado por el gobierno español este se “lamenta profundamente” la carta enviada por el jefe de estado mexicano a su contraparte español; aunque confía en “intensificar las relaciones de amistad” entre ambos países.

De acuerdo con el diario El País: “Desde España, los académicos señalan lo ridículo de la carta. Desde México, más cautos, tratan de explicar el episodio a partir de la educación del mandatario.”

El diario español, consultó a historiadores españoles y mexicanos para conocer su opinión sobre la carta de López Obrador.

El lado mexicano atribuye estas peticiones a la educación que tuvo el ahora presidente; Alfredo Ávila, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM comentó: «López Obrador se educó cuando los libros de texto de la escuela decían que todos los mexicanos descendemos de los mexicas; que la conquista de una ciudad fue la conquista de todo México” y concluyó: «Son ideas difíciles de quitar».

Carlos Martínez Shaw, catedrático emérito de Historia Moderna de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y miembro de la Real Academia de la Historia, dice que «pedir una disculpa a un jefe del Estado por actos realizados hace 500 años y que enfrentaron a unas sociedades que poco tienen que ver con las nuestras es extemporáneo y anacrónico. Fue una conquista militar, con todos los daños que eso supone, pero en los tres siglos de sometimiento hubo momentos de convivencia y de resistencia».

El historiador español añadió que si la petición “lo hubiesen pedido unas comunidades afectadas, podría tener un sentido”.

A Carmen Sanz Ayán, integrante de la Academia, premio Nacional y catedrática de Historia Moderna de la Universidad Complutense de Madrid le sorprendió que: «él decida que España y México están peleados».

 

 


POB/JMVA