CUENTO: Capítulo III de La noche de los tiempos

En 2023 d.C el número de personas llegó a tal magnitud al sur del muro que la violencia y las muertes comenzaron a ser masivas.

LA-BARCA-DE-LOS-LOCOS

III

El orden invisible del dinero simplemente se facturó, una oleada de humanos buscaban desesperadamente capital. En sus países de origen, la atroz ambición produjo el quebranto de sus Estados, de sus instituciones.

La corrupción, la ambición desmedida por el dinero, hacía que poderosos y dominados fueran propensos a diluir valores, diluían éticas enteras a cambio de dinero. Si algo causó esta gran migración, fue el que miles de humanos cada día tenían menos ingresos y más necesidad. Cada día existían menos valores, menos educación, menos respeto, más ambición vulgar. Una ambición que no distinguía clase social y transformaba a la corrupción en un cáncer capitalista, se esparcía por todo el tejido social a una velocidad acelerada, muy pocos podían frenar esta voracidad enfermiza por las comodidades y el estatus que da el dinero.

La seguridad había colapsado en el sur del muro. Los ciudadanos que buscaban saltar el muro para cambiar su suerte, sabían que no les quedaba nada; ni patria, ni hogar, ni sus recuerdos. Habían perdido todo, estaban acosados por la inseguridad y la barbarie que florecía como en las épocas humanas más atroces. La vida valía menos al sur de la frontera.

El muro tenía una extensión considerable y tenía militares amedrentando y disuadiendo a cualquier delincuente que considerará huir de la tiranía de pobreza y oportunidades que les imponían sus gobiernos insensibles, sólo los pensamientos burdos explicaban con una causa única lo que sucedió.

En 2023 d.C el número de personas llegó a tal magnitud al sur del muro que la violencia y las muertes comenzaron a ser masivas. La humanidad después de dos guerras mundiales había sostenido frágilmente los derechos humanos. La especie después de dos guerras mundiales aún cometía genocidios, era violenta, sufría hambruna y guerras. Esta no iba a ser la excepción.

En el norte la idea de que el extranjero era una amenaza, una bacteria invasora, se había esparcido de una forma atroz. Y en el sur los humanos de paso cada vez eran más, México había colapsado. Los militares disparaban desde la altura del muro indiscriminadamente.

La Organización De Las Naciones Unidas siempre había sido controlada por los países con armamento y poder, nadie intervenía en favor de los emigrantes. El siguiente gran genocidio de la historia había comenzado. Para este narrador un genocidio sucede cuando los verdugos asesinan siguiendo órdenes, sin conciencia, cobardemente, con una ventaja absoluta sobre la víctima, cuando las víctimas dejan de contarse, cuando la idea de un Dios amoroso suena patética y dolorosa, hiriente.

Esta voz narrativa solo es un sobreviviente de tan funestos acontecimientos que llevó a la humanidad a repetir lo que consideraba enterrado: su racismo, su xenofobia, cuando se encuentra placer en la crueldad los tiempos obscuros devienen, cuando las verdades son colectivas y no individuales. Existen advertencias históricas, acontecimientos; en 2020 los enfrentamientos ideológicos llegaron a tan punto que se hicieron violentos ,disruptivos, caóticos.

Latinoamérica entró en coma, si su tejido social fuera un cuerpo, este sencillamente estaba muriendo. Había violencia en el sur y en el muro, no había salida por los océanos, el cielo cada vez era más gris, cada año hacía más calor, cada mes la humanidad se deteriorada más, se hacía más despreciable, más cercana a lo baja que fue durante el siglo XX.


POB/LFJ