Este 4 de marzo, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) cumple 90 años de su creación, en medio de una crisis en la que se ha planteado cambiarle el nombre, por tercera ocasión.

El Partido fue fundado en 1929 bajo el nombre de “Partido Nacional Revolucionario” (PNR) con el objetivo de “mantener una disciplina de sostén al orden legal”, mediante una “unificación de los elementos revolucionarios del país”, según la visión de Plutarco Elías Calles, presidente de México de 1924 a 1928, y fundador del partido.

En ese año, el PNR ganó por primera vez la Presidencia de México, con su candidato Pascual Ortiz Rubio, quien venció a José Vasconcelos del Partido Nacional Antireeleccionista.

Posteriormente, en 1938, fue reconstituido como Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y en 1946 fue refundado, adoptando su nombre actual y agrupando a los sectores obreros como la Confederación de Trabajadores de México (CTM) Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).

Así, durante 70 años, (de 1930 al 2000) el PRI fue el partido gobernante en México, hasta que perdió la Presidencia con su candidato Francisco Labastida.

Luego, en 2006, con Roberto Madrazo, perdió por segunda ocasión la elección presidencial. Sin embargo, un sexenio más adelante, la recuperó con el candidato Enrique Peña Nieto.

Sin embargo, para 2018, el PRI obtuvo su peor derrota electoral; en 2018, solo obtuvo el 16% de la votación (7.4 millones de sufragios) quedando como la tercera fuerza política del país.

José Antonio Meade durante la campaña. Foto: Agencia Enfoque

Debido a la baja votación, el partido tuvo una reducción en sus recursos públicos, tanto que hasta su dirigencia aprobó pedir un préstamo bancario de 250 millones de pesos para cubrir «obligaciones en materia laboral de sus comités estatales».

Pero no solo hay reducción financiera, el PRI también enfrenta la baja de representación en las cámaras de Diputados y de Senadores.

Por ejemplo en el Senado, la representación priista solo alcanza a 14 de 128 integrantes; mientras que, en la Cámara de Diputados, solo hay 47 de 500.

La baja popularidad y de preferencia electoral, ha llevado a la dirigencia, encabezada por Claudia Ruiz Massieu, a replantear al partido, incluso se ha considerado cambiar el nombre y así crear una «nueva identidad que se acompañe por causas y principios que conecten a la ciudadanía».

Además, muchos de los militantes consideran que el declive partidista ocurrió durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, por lo que han pedido su expulsión del partido, aunque recientemente fue nombrado Consejero Político Nacional.

Enrique Peña Nieto como candidato presidencial. Foto: Agencia Enfoque

El grupo de priistas consideró que el ex presidente Peña Nieto “no solo no puede ser consejero político, sino que debe ser expulsado del partido por el inmenso daño que le causó, llevándolo del triunfo del 2012 a la peor derrota de su historia en el 2018”.

Actualmente, el PRI gobierna 12 de las 32 entidades de México: Campeche, Coahuila, Colima, Guerrero, Hidalgo, Estado de México, Oaxaca, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.

 


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