Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

El azul y el rojo, un lobo y una franja, unidos y divididos por el blanco y una ciudad: Puebla.

La ciudad vivió su cuarto «derby» entre los equipos de primera división. La ventaja no solo llegó de manera manifiesta en la tabla de posiciones, si no en la tribuna, donde La Franja mandó en cánticos y aficionados.

Un derby que desbordó pasión, incluso a kilómetros del estadio, donde los autos con claxonazos, las banderas de la tradición azul, y la institución lobezna, pintaron las avenidas alrededor del estadio BUAP.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

La tribuna desbordo la energía a la cancha, la ventaja pasó de ser anímica a reflejarse en los cartones, un tiro libre por derecha del visitante complico a la zaga de la Benemérita haciendo que Michael Orozco marcara en propia al 6’.

Los camoteros entraron en racha, con la anotación al 14’; una nueva pelota parada que, cabeceada por Arreola, hizo intervenir a Toño Rodríguez. El bombardeo continuó y al 17’ un centro que encontró una almohada en Cavilini, para que el 9 rematara a quemarropa, para el segundo.

Al 22’, otra de peligro del «ya bailé» del visitante a los Lobos, sin embargo, esta vez la línea y Toño lo evitaron.

Lobos trató de agarrar paso, pero más allá de corregir su tropiezo inicial, los de casa se fueron de frente a la lona y sin meter manos, al 38’, Puebla provocó un segundo autogol, esta vez de Joaquín Esquivel.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

La mitad

El segundo tiempo inició con el Lobo queriendo morder, un balón parado casi encontró la red por parte de los de casa, pero en su lugar hizo sonar el poste. Una incidencia con el capitán de La Franja, puso de nuevo en sintonía a la visita y se quedaron de igual forma en la línea de cantarlo.

Al minuto 57’ la afición de la Benemérita recuperó la esperanza, con el ingreso del goleador Leonardo Ramos. La necesidad estaba plantada ¿Respondería El 29?

Respuesta hubo, pero fue de La Franja que, sin miedo, mantuvo las hostilidades. El argentino lo intentó al 62′, pero su disparo se fue por encima.

Foto: Juan Manuel Vargas Alvarez

La pesadilla de los Lobos terminó por agravarse, aún más, al minuto 73; con una jugada iniciada por Cavalini que, ante la pasividad defensiva de los Lobos, al ser devuelta una pared, remató y puso el cuarto de la goleada.

Y para que la malaria de Lobos aumentara, una jugada marcada como penal, para los locales, fue rectificada poniendo el balón desde fuera del área, produciendo solo un suspiro y una intervención de Vikonis.

De ese momento los Lobos no pudieron revertir su situación ni en el marcador ni en el juego mostrado, dando por decantado 0-4 para la escuadra de La Franja.

 

 

 

POB/JCSD