OPINIÓN: ¿Por qué «libre de sangre»?

Ya llevo cerca de dos meses redactando esta columna y he divulgado información sobre la marihuana, pero aún no he justificado: ¿por qué "libre de sangre"?

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Ya llevo cerca de tres meses redactando esta columna y he divulgado información sobre la marihuana, buscando que ésta pierda cada vez más (y más rápido de lo que lo está haciendo) su estatus de: “droga dura de rango 1” y comience a adquirir un estatus de planta con usos medicinales que, por un lado, puede ser utilizada de forma recreativa.

Ninguna otra droga en el mundo tiene un centro de investigaciones. Así es, la marihuana se ha vuelto uno de los objetos de estudio con más inversión en Israel; además, la Universidad del Norte de Michigan (NMU por sus siglas en inglés) recientemente abrió una carrera enfocada en “la química medicinal de las plantas” (nombre bastante rimbombante para algo que pudo haber sido “Licenciatura en Marihuana”). De acuerdo con la pagina de NMU:

“El aumento de la legitimidad y la legalidad de las plantas medicinales en todo el país ha creado una gran demanda de personal técnico calificado y una gran oportunidad para el empresario calificado en las industrias de cannabis, extracto de hierbas y productos naturales. La Química de plantas medicinales en Northern Michigan University es el único programa de 4 años de pregrado de su tipo, diseñado para preparar a los estudiantes para el éxito en las industrias emergentes relacionadas con la producción, análisis y distribución de plantas medicinales.”

¿Por qué libre de sangre?

Con la despenalización en diversos países, el crecimiento de la industria y los nuevos trabajos que esta está creando, ha comenzado una revolución en México en la que, haciendo una analogía y referencia a una de las revoluciones más importantes; los cultivadores (produtores medicinales o lúdicos) se han vuelto el proletariado; y el narco y sus cultivos de marihuana (“panteonera”) son –y no mal referenciados– los dueños de los medios de producción.

La “marihuana libre de sangre” o “marihuana orgánica” se ha vuelto la lucha por parte de los consumidores en contra del narcotráfico y los estigmas: “al consumir marihuana se apoya al narcotrafico” y “la marihuana es el principal negocio del narco”.

Con el trabajo de varios grupos de cultivadores, productores e individuos (ilegales por el momento) se ha comenzado este movimiento en el que, quienes consumimos, únicamente lo hacemos si sabemos que la marihuana que se está comprando, es cultivada, procesada y “empaquetada” por dicho productor.

Es más, algunos de estos grupos han comenzado a etiquetar sus productos buscando que la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), considere dichas etiquetas (de quienes conocen y trabajan los productos) para la regulación que, si una fuerza toda poderosa nos permite, llegará en Octubre.

El segundo estigma se combate, pues se le comienza a quitar dicho “principal negocio” al narcotráfico.

Que además, de acuerdo con un informe publicado por la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés): “México se mantiene como la principal fuente de heroína disponible en los Estados Unidos”.

Recordemos que, desde hace años, EEUU es uno de los mayores consumidores de productos mexicanos, desde aguacate hasta drogas. Por ello EEUU marcará la agenda de drogas que los carteles mexicanos deberán manejar.

Con la última tendencia a los opioides en Estados Unidos (cada año 70,000 muertos) y cada vez más Estados legalizando tanto de forma medicinal como recreacional la marihuana; esta ha pasado a ser de las últimas fuentes de ingresos de los carteles mexicanos, si además consideramos drogas como la heroína o la cocaína.

“Una oportunidad para México”

Así titula Forbes una sección de un reportaje, respecto a la marihuana en California y las ganancias que esta ha dejado para el estado a través de los impuestos.

En el reportaje Guillermo Nieto redacta:

“La demanda que se está creando al norte de nuestra frontera significa una gran oportunidad para el país, el mayor productor de cannabis del continente que hoy, es administrada por los traficantes, generando una pérdida significativa, no sólo en materia de fiscalización de cultivo y comercialización, sino de exportación.”

 

 

PD. Ahora podemos comenzar a referirnos a la marihuana como: “el nuevo oro verde mexicano”. Perdón… al aguacate y todos sus deliciosos derivados.

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Juan Manuel Vargas Alvarez es un periodista en proceso de formación. Estudia la licenciatura en comunicación y ha cubierto elecciones en los tres niveles, justas deportivas, tomas de posesión, manifestaciones, desalojos y varios eventos de manera multimedia.

POB/JMVA