Puebla tiene una “protectora” la imagen de Nuestra Señora de la Defensa, que este 24 de mayo es venerada por comunidad católica.

Esta imagen, que se ubica en el Altar de los Reyes en la Catedral poblana, llegó por primera vez a México desde España, alrededor del siglo XVII en manos de Juan Bautista de Jesús.

Pronto la Virgen de la Defensa cobró relevancia entre los creyentes e incluso otros seres vivos, quienes recibieron su protección.

Fue en 1640 cuando el beato Juan de Palafox y Mendoza conoció de sus milagros y solicitó su presencia en la Catedral de Puebla, años después viajó a Baja California Sur y posteriormente al norte de Chile, en América del Sur, donde fue nombrada la “Generala”.

Hoy, los feligreses piden por su protección y evitar ser víctimas de la delincuencia en Puebla.

La virgen estará todo el viernes al alcance de los creyentes, quienes podrán pasar bajo su manto en el altar de la Catedral.

 

 


POB/LFJ