Tokio, es la ciudad con mayor índice de contaminación en el país nipón; la ciudad ha atravesado diferentes situaciones de riesgo, en donde se ha puesto en riesgo la vida de la población; diversas enfermedades han surgido a raíz de este problema.

En 1968, se reconoció oficialmente que la enfermedad “Itai-Itai”, fue causada por la contaminación que había en el río Jinzugawa; presentaba grandes cantidades de cadmio que venía de las minas y refinerías cercanas, el agua del río terminaba en los cultivos que consumía la población, causando estragos en la salud.

La enfermedad causaba osteomalacia, fuertes dolores en todo el cuerpo e insuficiencia renal; a pesar de saber que la enfermedad era causada por el cadmio que, provenía de las minas y refinerías, pasaron 22 años para que se reconociera oficialmente.

Otras de las enfermedades que se desarrollaron en esta misma época a causa de la contaminación por parte de las empresas, fue el asma; el dióxido de azufré que emitían 13 empresas del mismo complejo, provocó que gran parte de la población desarrollara enfermedades bronquio-respiratorias.

Para combatir esta problemática, en 1962, se impuso una restricción para que los vehículos no pudieran estacionarse en vías públicas, casi en su totalidad. Así mismo, en 1990, Tokio restringió el uso de los vehículos que funcionaran con diesel, fueran nuevos o viejos.

También obligó a su población a obtener primero un permiso de la policía para poder adquirir un automóvil; la persona debe demostrar que tiene un lugar donde pueda estacionar su vehículo, ya sea un lugar propio o un lugar rentado.

En 1986, la ciudad logró reducir la densidad del dióxido de carbono de 328 partículas por millón a 85. La clave para que la ciudad de Tokio pudiera disminuir la contaminación, fue la implementación de la Ley para el control de la polución, que desde su aplicación, se fueron implementando más leyes con el paso de las décadas para así hacer un cambio notable en la lucha contra la contaminación.

Según el portal chileno, BCN, las medidas que lograron que la ciudad se convirtiera de una de las ciudades más contaminadas del mundo, a una de las ciudades menos contaminadas en menos de 50 años, fueron:

  •  Establecer controles alternativos a las actuales mediciones.
  •  Adaptar medidas de control en atención de las condiciones locales.
  •  Promocionar el desarrollo de tecnología que permita prevenir la contaminación.
  •  Reubicación de las fábricas y originar instancias de acuerdo con residentes locales para prevenir protestas.

Actualmente, Japón se comprometió a reducir sus emisiones de contaminación en un 26% en comparación con sus niveles de 2013 para el año 2030 y en 80% para el 2050.

 


POB/JCSD