Joaquin Rubio Sánchez, consejero presidente de la junta local del Instituto Nacional Electoral (INE), puso en tela de juicio sus declaraciones de Enrique Cárdenas de judicializar la elección, pues no hay argumentos ni denuncia que cuestione el actuar y desarrollo de los comicios que organiza el órgano comicial.

Señaló que de las 231 denuncias recibidas, solo 4 han procedido ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; y que, a diferencia de la elección del 2018, hoy las denuncias son entre partidos políticos y no contra la autoridad electoral.

“No veo que se judicialice como el año pasado por la sencilla razón de que, en esta ocasión, las denuncias son de partidos contra partidos y no tenemos ningún queja en contra de la organización del proceso electoral, es decir, contra el INE, (…) el año pasado la mayoría de las quejas y denuncias tenían mucho que ver con la institución que llevó a cabo los comicios”, declaró.

Refirió que, por primera vez desde el 2003, el instituto no registra ninguna denuncia contra su actuar, lo cual es garantía de que habrán unas votaciones seguras, imparciales y libres.

Rubio Sánchez hizo hincapié que la autoridad jurisdiccional tendrá hasta el 10 de julio para resolver las impugnaciones que resulten durante la votación, lo que significa un antes de que asuma el cargo el gobernador electo el TEPJF ya no tendrá ningún pendiente.

También, dio cuenta que a 48 horas de la jornada electoral habrá 12 uniformados de la Gendarmería en siete de los 26 distritos electorales y 12 elementos de la policía federal en cada uno de ocho distritos restantes.

Agregó que las bodegas electorales están aseguradas y desde abril, los consejos de cada distrito electoral seleccionó a las personas facultadas para ingresar a los lugares donde se resguardarán los paquetes electorales después de la votación.

 

 


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