Edificios científicos y tecnológicos, parques industriales, incubadoras de empresas, oficinas de transferencia tecnológica y modelos de negocio basados en la innovación, como spin-off o startup, son una muestra de cómo se establece la vinculación entre la industria y las universidades en México, como un factor para detonar el crecimiento económico del país y las regiones que lo integran.

En ese esquema se inserta la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento (DITCo), a través del Centro Universitario de Vinculación y Transferencia de Tecnología, un espacio que materializa la relación entre el conocimiento generado con el sector empresarial y las instituciones públicas.

La multiplicidad en los productos y soluciones permite al área de vinculación y transferencia de tecnología de la DITCo generar sus propios recursos. Esta sustentabilidad facilita la continuidad de los proyectos y un crecimiento a futuro que incluye la colaboración con otras unidades académicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), además de la generación de un mayor número de patentes, pero sobre todo de recursos humanos, ya que los estudiantes de licenciatura y posgrado representan una fuerza de creatividad e innovación fundamental.

El centro colocó a la BUAP como la primera universidad pública del país en lograr la certificación como Oficina de Transferencia de Tecnología, por parte de la Secretaría de Economía y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). La lista de sus logros ha crecido ampliamente en estos años, obteniendo reconocimientos nacionales que demuestran el compromiso que la Universidad mantiene con la sociedad de la cual forma parte.

 

POB/JMVA