La reedición de la final de la Liga MX femenil, de hace un año, entre las escuadras de Rayadas de Monterrey contra Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, tuvo su cierre en el estadio BBVA Bancomer, con el antecedente de empatar 1-1 en la ida en el estadio Universitario.

El juego inicio con anotación al minuto ocho de María Solís, luego de un desborde por la banda de la derecha de Jacqueline Ovalle, que puso en ventaja a las Tigres. La situación no mejoró para las líderes del torneo, ya que al minuto 24, las terceras generales volvieron a perforar las redes, otra vez Ovalle fue protagonista, esta vez bajo el balón con el pecho en el área rayada y con un tiro cruzado puso el 2-0.

El segundo tiempo puso a competir ambos bandos, por el tanto matón o el que metiera a las rayadas en el encuentro. La segunda opción fue la que se hizo presente, con un gol de Alicia Cervantes al 67’, que manifestó la esperanza de poder llevar el juego a los penales, en caso de quedar empatadas en noventa minutos, o hacer una remontada para coronarse campeonas.

Llegaron los últimos diez minutos, donde las locales buscaron emular el juego de hace un año con el ingreso de Norali Armenta, siendo la 25 quien logró llevar a las Rayadas a los penales, con un tanto al 93’ en contra de la UANL en el clausura 2018.

Sin embargo, el milagro no obró en el estadio BBVA y las Tigres se proclamaron ganadoras del torneo por segunda ocasión en su historia en la disciplina femenil, dejando en el camino de la liguilla al Puebla y al América, para que en su tercera final consecutiva, volvieran a dar el golpe contra su clásico rival y por segunda vez celebrar el campeonato en casa de las Rayadas.

 

 


POB/JCSD