El 19 de junio, Berónica Ruíz, originaria de Puebla, se había reunido con autoridades escolares, para hablar sobre el bullying que su hijo padecía por parte de otro estudiante racista en su contra. La escuela, no les había comentado la problemática y estaban molestos, sin embargo ese día salieron un poco más tranquilos. Horas después, recogió a su hijo para ir a casa.

Mientras caminaban por la calle, Berónica y sus dos hijos (el menor en la carreola) notaron que les iban siguiendo tres de los estudiantes a quienes habían denunciado por el bullying.

Él se giró hacia su madre y dijo «mamá, esos son los chicos que estaban amenazándome y nos están siguiendo».

El atacante primero le dio un puñetazo en la cara al hijo mayor y cuando la madre intentó intervenir, él también la golpeó y ella cayó al suelo, quedando inconsciente.

El abogado de la familia, dijo que Berónica permaneció varios días ingresada en el hospital, con fracturas en la cara y una conmoción cerebral.

La Oficina del Fiscal del Condado de Passaic , anunció que el atacante fue arrestado, posteriormente. Sin embargo se le atribuyeron los delitos de asalto agravado y agresión simple, por lo que horas después fue entregado a sus padres.

El ataque fue condenado por el alcalde de Passaic City, Hector C. Lora, que dijo en una entrevista con The Post que estaba «indignado» y que «lo que le ocurrió a la madre era inaceptable».

Lora ha dicho que se está reuniendo con autoridades escolares, policía, funcionarios y miembros de la junta, para asegurar que la familia reciba justicia.

Santiago afirma que el ataque hubiera sido evitado si la escuela hubiera intervenido desde el inicio de las quejas.

El día antes del supuesto ataque, el hijo de Ruiz estaba en la cafetería de la escuela cuando un grupo de estudiantes comenzó a burlarse de él por su etnia, diciéndole «regresa al otro lado del muro», dijo a medios Daniel Santiago, abogado de la familia.

El niño ya había denunciado ante profesores y autoridades de la escuela, el bullying que estaba recibiendo, sin embargo, la escuela no notificó a la familia; sus padres se enteraron hasta que él mismo niño se los dijo. Cuando los padres reclamaron esto, la respuesta de la escuela es que se les había olvidado.

De hecho, un día antes del ataque, en la cafetería de la escuela un grupo de estudiantes comenzó a burlarse de él por su etnia, diciéndole «regresa al otro lado del muro».

En respuesta al acoso, Santiago explicó que el chico fue «bastante astuto» al señalar: «Todos somos inmigrantes, así que, ¿de qué hablas?» Pero en lugar de calmarse la situación, «los otros estudiantes se pusieron violentos» y comenzaron a amenazar al hijo de Ruiz, explicó Santiago.

Después de todos estos actos, la misma escuela no suspendió al alumno atacante. Lo hizo hasta que el esposo de Berónica, hablara con el alcalde Lora.

Fernando Manzanilla, secretario general de gobierno de Puebla, instruyó al Instituto Poblano de Asistencia al Migrante (IPAM), para que su titular Christian Ayala Espinosa, a través “Mi Casa es Puebla” en Passaic, otorgue todo el apoyo y la asistencia legal que pueda requerir la poblana Berónica Ruíz.

 

POB/JMVA