Debido a un fenómeno meteorológico conocido como «viento alisio»: vientos que circulan entre los trópicos, desde los 30-35º de latitud hacia el ecuador, y que soplan de manera relativamente constante en verano; una nube de arena proveniente del Desierto del Sahara podría llegar a Monterrey.

De acuerdo con Alfonso Martínez, director del Observatorio de Calidad del Aire de la Zona Metropolitana de Monterrey (OCCAMM):

“La mancha de polvo se está moviendo a través del Atlántico y ya ha estado llegando en pequeñas proporciones; se espera que a finales de la semana ya la concentración sea mayor, sobre todo en la Costa del Atlántico, pero sí va a entrar hasta Monterrey, como sucedió el año pasado.»

Debido a que el influjo puede contener bacterias, virus, esporas, mercurio, entre otros contaminantes, el OCCAMM prevé que la concentración de partículas menores a 2.5 micras se incrementen; por lo que habrá que estar al tanto de lo que digan las autoridades y lo que marquen las estaciones de monitoreo de calidad del aire.

Por otra parte, esta nube de polvo tiene ciertos beneficios como: inhibe huracanes, fertilizan el océano y al llegar a su destino fertilizan el suelo, las tormentas eléctricas y lluvias fuertes tienen menos probabilidades de aparecer, y los atardeceres y amaneceres se vuelven más rojizos.

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA), ha dispuesto una página a través de la cual se puede monitorear el avance en tiempo real de la nube de polvo

 

POB/JMVA