ANÁLISIS: Las distintas caras de la privacidad

Este es un buen momento para reflexionar acerca del uso que damos a nuestros datos personales en Internet.

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La protección y el manejo de datos personales en Internet ha sido un tema debatido durante muchos años y por diversos casos. Desde el mal llamado “Derecho al olvido”, hasta la polémica suscitada por el uso masivo de FaceApp, las implicaciones legales y tecnológicas han sido diversas. En ocasiones, podría parecer que el desarrollo tecnológico está peleado con una adecuada protección de datos personales, pero no es así.

Cuando empezó a popularizarse el uso de aplicaciones para teléfonos inteligentes, algunas de las preocupaciones parecían matizarse únicamente con el consejo de observar los permisos solicitados por cada aplicación. Eso incluía revocar los permisos en caso de que fueran excesivos o desinstalar la aplicación. Un ejemplo burdo de esto sería una aplicación de cronómetro que accediera a la libreta de contactos del dispositivo.

Algunos casos desafortunados -como lo acontecido con Cambridge Analytica- han mostrado que los desarrolladores no siempre cumplen con lo especificado por las condiciones de las aplicaciones o servicios utilizados. En términos generales, cuando se busca ejercer alguno de los derechos ARCO, puede resultar difícil comprobar la correcta y real ejecución de la solicitud. Vale recordar que, en materia de datos personales, los derechos ARCO son Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición.

La polémica más reciente tiene que ver con el uso de FaceApp, una aplicación que hace uso de algoritmos para aplicar diversos efectos a imágenes de rostros, incluyendo el efecto de envejecimiento. Es difícil negar que puede resultar curioso apreciar este cambio, sin embargo es preciso identificar lo que los usuarios ceden a cambio del uso de la aplicación.

De entrada, los permisos otorgados a FaceApp parecen excesivos. Su versión para Android indica que, además de los usos relacionados con la cámara y la galería fotográfica, la aplicación solicita el uso pleno de la red y leer la configuración de los servicios de Google. Por otro lado, la política de privacidad -de enero de 2017- publicada en las tiendas de aplicaciones tiene contradicciones cuando es comparada con los términos de servicio, actualizados en marzo de 2017.

Más allá de las implicaciones legales, los términos de servicio contienen una frase demoledora:

“Usted le otorga a FaceApp una licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva(…) para usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, y mostrar públicamente su contenido de usuario, así como cualquier nombre, nombre de usuario o imágenes proporcionados en relación con su contenido de usuario, en todos los formatos y canales conocidos o desarrollados posteriormente(…)”.

Ante los múltiples señalamientos y preocupaciones, el equipo desarrollador publicó una aclaración intentando tranquilizar a los usuarios. Sin embargo, los términos de servicio dan suficientes razones para mantener las preocupaciones, a pesar del posicionamiento de la compañía. Por ejemplo, la aclaración señala que FaceApp no transfiere ningún dato de los usuarios; no obstante, los términos de servicio habilitan a la compañía a compartir los datos con empresas que formen parte del mismo grupo empresarial. Técnicamente, los datos no serían compartidos con terceros, a pesar de existir una transferencia de información.

Este es un buen momento para reflexionar acerca del uso que damos a nuestros datos personales en Internet. Es cierto que esta no es la primera ni será la última aplicación que hace uso de los datos personales de algunos usuarios con fines desconocidos y/o comerciales. El lugar común señala que cuando un servicio es gratuito, es señal de que el producto son los usuarios; reflexionemos si nuestros datos personales valen lo mismo que una simulación de envejecimiento.

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Israel Rosas es analista de políticas de Internet que se desempeña en la intersección entre tecnología y comunicación, con experiencia en procesos regionales y globales. Es egresado de Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica por el Instituto Politécnico Nacional.


POB/JVMA