El mal manejo de los desechos de plástico, aunado a su factor de durabilidad ha desencadenado una crisis medioambiental. De hecho, si la tendencia actual continúa, podría haber más plástico que peces en el océano para el año 2050. Los datos son más alarmantes si se considera que sólo 14% de todos los envases se recolectan para su reciclaje.

Este material revolucionó la manera en que realizamos muchas de nuestras actividades diarias gracias a su versatilidad, y como lo han explicado muchos expertos, el problema no es el material en sí mismo, sino el trato que se le da después del uso por el cual fue concebido.

Como ya lo ha citado la ONU, en la naturaleza no existe el concepto de desperdicio, funciona de una manera cíclica en la que todos los elementos cumplen una función de manera continua y son reutilizados en otras etapas.

Con esto en mente, una de las principales iniciativas para atender esta problemática consiste en realizar una transición de la economía lineal a una economía circular. Esto significa pasar de un modelo de producción, uso y desecho, a un nuevo modelo de sociedad que utiliza y optimiza los flujos de materiales, energía y residuos con el objetivo de lograr la eficiencia del uso de los recursos.

“Las empresas también debemos innovar constantemente y mejorar los procesos para reducir los desperdicios y para ello, el diseño de política pública es crítico. Se deben establecer también incentivos a la innovación para que las industrias sean proactivas en la transición para librarse de residuos” ” afirmó Raquel Macias, directora de responsabilidad social y asuntos corporativos de SAP México.

 

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POB/JMVA