Foto: Juan Manuel Vargas

El partido comenzó con Puebla cargado hacia al frente buscando explotar el alirón inicial de la grada, una tribuna que buscó vestirse de gala haciendo un mosaico; sin embargo, lució con falta de piezas por la tardía llegada de los fanáticos.

Cosa similar en el campo, ya que el equipo de «La Franja» a penas al minuto dos tuvo para meter el primero del encuentro, lamentablemente la jugada de gol también lucio incompleta por falta de un último toque de Lucas Cavallini.

Foto: Juan Manuel Vargas

Xolos respondió con control del esférico y generación hacia el frente, topándose con la pared defensiva de los locales.

El juego buscó a los habilidosos de pie de cada equipo, Miler Bolaños de Xolos y Omar Fernández de los enfrajados, esto encarriló el juego a la limpieza de las zonas de la cancha, pero a poca exigencia de los porteros, el toma y dame con el balón finalmente benefició a los poblanos –con una calca de la jugada a velocidad del minuto dos– con finalización de Christian Tabo, marcando el primero al 15.

Foto: Juan Manuel Vargas

El Xolaje trató de regresar la mordida rápidamente y al 23, la generación por el carril derecho puso el balón para Ariel Nahuelpán que remató ante un Nicolás Vikonis, que un primer intento detuvo, pero ante contrarremate de Washington Camacho no pudo evitar el empate.

El vértigo buscó no detenerse, pero las faltas no permitieron que siguiera de área a área. Aunque la Franja tuvo para volverse a poner al frente, pero Gibran Lajud detuvo sus intenciones.

El segundo tiempo comenzó con contraste de puntualidad al primero, una llegada en “timing” a la perfección de Bolaños a un pase filtrado, estuvo a centímetros de poner el marcador para los de la frontera, aunque con la misma puntualidad logró llegar al balón y mantener el empate.

Foto: Juan Manuel Vargas

Al 54, Puebla tuvo su oportunidad, pero Lajud –nuevamente– puso el guante, el guardameta era protagonista; sin embargo, el papel de actor principal no se retuvo en su persona, el árbitro Luis Enrique Santander comenzó a generar polémica por «posibles marcaciones» y la grada se lo recalcó con energía.

Al 60 bajó la intensidad y la grada volvió a concentrarse en lo que generó su equipo, y sobre todo en los cambios que buscaron revolucionar el partido; el más aplaudido, el de Matías Alustiza, no por una jugada de fantasía, simplemente un recibimiento espectacular de la grada a uno de sus consentidos.

Al minuto 75, la iluminación llegó al Cuauhtémoc, no en la cancha como uno esperaría, sino con un canto que, iluminado por lámparas de los aficionados, que entonaron el “Yo soy Poblano”; mientras, en la cancha los visitantes respondieron con un nosotros somos Xolos, anotando el segundo de pies de Nahuelpán.

Foto: Juan Manuel Vargas

Puebla trató de responderle a su afición, pero no encontró la brújula en su delantera, y Nahuelpán estuvo cerca de marcar el segundo para su causa y un tercero que hubiera significado un definitivo para el partido.

Al 87, un cabezazo de Cavalini hizo suspirar a la grada, aunque este no encontró ni el rastro del arco. Del otro lado hubo otra acción igual de cabeza que esta vez puso un 1-3 por parte de Ángel Sepúlveda, dando así el trazó definitivo.

 

 


POB/LFJ