OPINIÓN: Cuando la omisión es reiterada, entonces es por algo

En las últimas seis semanas se han registrado seis casos graves de agresiones y amenazas contra periodistas, dos de ellas tan sólo en las últimas dos semanas y la respuesta institucional ha sido nula.

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Hablar de violencia contra periodistas en el Estado de México es como un tabú, como si fuera un tema que no debe tocarse y ha de ser por la pésima escuela política que ha dejado históricamente el PRI y el Grupo Atlacomulco.

Nadie habla de las amenazas contra colegas en la zona sur del Estado, desde Tejupilco hasta Zacazonapan, pasando por Luvianos y Tlatlaya, la zona de Tierra Caliente controlada por el crimen organizado.

Pero en las últimas seis semanas se han registrado seis casos graves de agresiones y amenazas, dos de ellas tan sólo en las últimas dos semanas y la respuesta institucional ha sido nula.

Más de 250 periodistas mexiquenses firmamos una carta dirigida a los poderes estatales y municipales para que pongan fin al clima de violencia institucional hacia el ejercicio del periodismo y hasta la propia Comisión de Derechos Humanos del Estado de México tuvo que emitir un pronunciamiento para llamar al gobierno priísta de Alfredo del Mazo Maza para que atienda la situación.

Este martes 16 de julio salió publicada esta nota que da cuenta de las omisiones reiteradas del gobierno estatal para atender casos de agresiones, de cumplir compromisos institucionales y hasta de cumplir las propias promesas que Del Mazo Maza hiciera siendo candidato a gobernador en 2017.

El Estado de México es una de esas entidades que no cuentan con leyes de protección para periodistas ni con instituciones que prevengan y atiendan las agresiones ni con una fiscalía especializada.

En abril pasado la bancada mayoritaria de Morena en el Congreso mexiquense presentó una iniciativa de ley de protección que se fusilaron de otra propuesta que presenté con colegas independientes al propio Congreso del estado en la pasada legislatura, un fusil pues.

Lo preocupante es que el propio gobernador prometió en campaña que atendería los casos de violencia y que garantizaría el libre ejercicio del periodismo en los 125 municipios del Estado, pero no ha cumplido su propia palabra.

¿Y cuántos Alfredo del Mazo hay en el país?

Además del Edomex, en otras entidades no existe una ley de protección de periodistas y se suma el caso de Quintana Roo, donde la presión de la sociedad civil motivó que se derogara la que hasta 2015 era la mejor ley en la materia.

En Entidades como Querétaro y Puebla, varios periodistas acompañamos a colegas locales para empujar buenas iniciativas. Así logramos leyes en CDMX, Michoacán, Hidalgo o Morelos.

En Querétaro las bancadas del PRI y del PAN nos dejaron presentarles un texto elaborado, pero no lo aprobaron al final.

En Puebla la comisión local de derechos humanos aceptó en principio acompañar el esfuerzo, pero a la mera hora se echó para atrás. De nada sirvió tampoco que tuviésemos una reunión privada con el vocero del entonces gobernador Rafael Moreno Valle ni con la mayoría panista en el congreso del Estado.

En las otras entidades donde no hay ley, ni gobernantes ni congresistas han querido siquiera acceder a dialogar con periodistas para darles ideas de hacia dónde se puede empujar un marco jurídico de avanzada para garantizar no sólo el ejercicio profesional del periodismo, sino el derecho ciudadano a recibir información.

Pueden contactarme en Twitter, a través de:

Andrés Solís A. es periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de Buenas Prácticas para la Cobertura Informativa sobre Violencia”.


POB/JMVA