Fotos: Juan Carlos Sánchez Díaz
Juan Manuel Vargas Alvarez

La porra del Puebla cantó los 90 minutos. En un día atípico para recibir al futbol, el Estadio Cuauhtémoc prendió las luces para el encuentro de la fecha siete de la Liga BBVA.

Fue el reencuentro de la afición poblana con su equipo, tras el 4-0 que derivó en la salida de José Luis Sánchez Solá “Chelis” y el debut de Juan Reynoso, el multicampeón peruano al frente de los camoteros.

El rival de esta fecha fue Juárez FC, el nuevo equipo en la Liga que participa con la plaza que vendió Lobos BUAP. Aunque se quiera reconocer en él a un viejo rival, la plantilla es totalmente distinta.

El atractivo de la noche estuvo en la tribuna.


El árbitro dio inicio y Juárez dominó la mayor parte del tiempo. A la Franja le costó avanzar de media cancha y sus llegadas se pudieron contar con los dedos.

Una de ellas, al minuto 12, la mano del portero Edmundo Vazquez se interpuso entre la pelota y la línea de anotación, salvando a su equipo. Fue lo único que permitió.

Foto: Juan Carlos Sánchez Díaz

En la tribuna, el ambiente intranquilo. ¡”Vamos, vamos”! pudo escucharse a ratos. El partido, atorado en la zona de la Franja, desesperó a sus aficionados, quienes al no ver alguna acción comenzaron a rechiflar y a abuchear.

¡Órale! ¡Chingao! ¡La tenías! eran los reclamos a Omar Fernández, Lucas Cavallini y Christian Tabó.

Cuando el reloj agotó el tiempo reglamentario, un cambio de juego de Juárez venció a Nicolás Vikonis y marcó el primero para los visitantes.

No pasaron más de tres minutos cuando se decretó el final del primer tiempo y los abucheos para el Puebla inundaron el estadio.

Para la parte compementaria, Puebla salió con más ánimo, fabricando más jugadas a su favor, obligando a Juárez a jugar dentro de su zona.

Al mismo tiempo, la porra y el ambiente en la tribuna se reactivó, porque pese a todo, ellos siguen cantando y alentando.

Sin embargo, los constantes desatinos a la portería valieron para que la gente comenzara a reclamar a Matías Alustiza. “¡Venga Alustiza, venga Alustiza!”.

El tiempo se fue consumiendo sin reacción de Puebla. La afición pasó de la ilusión a los abucheos cada vez que la pelota pasaba de largo entre los jugadores.

Una bocanada de aire fue el cambio de Christian Marrugo por Matías Alustiza. No pasaron más de dos minutos en la cancha, cuando de pierna zurda, el argentino disparó fuera del área y la pelota por fin rompió las redes y empató el marcador.

Foto: Juan Manuel Vargas

¡Puebla, Puebla, Puebla! comenzó a corearse. La chispa y la emoción regresó al Cuauhtémoc cuando su equipo más lo necesitaba y de paso, la afición.

Los últimos minutos transcurrieron con gran intensidad. El ambiente estaba más vivo que nunca y parecía que eso inyectaba energía a los jugadores, quienes con una serie de ataques pusieron en las cuerdas a los de Juárez.

Entre Alustiza y Cavallini estuvo la oportunidad de marcar el gol de la victoria, esa que se ha negado a estar en Puebla. Cuando parecía que la invitada de honor no iba a llegar esta noche, al 92, Lucas Cavallini se encontró de frente con el marco rival y con toda la fuerza, remató.

El grito de gol retumbó y Puebla, la Franja, festejó.

Tras esta acción, el árbitro dio el silbatazo final. Puebla ganó y sumó. Al fin.

 


POB/LFJ