Nota del editor: Este contenido fue publicado originalmente en Distintas Latitudes, y Poblanerías lo reproduce con autorización expresa de sus autores.

Hablar en foros internacionales sobre el trabajo digno para jóvenes iberoamericanos es parte esencial de las actividades del empresario veracruzano Juan Mactzil Trejo Cervantes, también conocido como Max Trejo, actual Secretario General del Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica (OIJ).

Max Trejo también es el dueño de mexico.com, uno de los medios nativos digitales que más prometía en la región. Fue lanzado en junio 2018, hace poco más de un año, con mucho empuje y un equipo periodístico de primera línea.

El 13 de agosto de 2019, 31 de los 33 empleados de mexico.com publicaron un comunicado donde señalan que Max Trejo incumplió derechos laborales básicos, como el pago de sus salarios, y una serie de promesas, como no brindarles seguro médico. Ese mismo día, el “Equipo Directivo de mexico.com” se puso como plazo seis días hábiles para saldar todos los adeudos, según publicó el medio en sus redes sociales.

El 21 de agosto por la noche, las redes de mexico.com publicaron un breve post anunciando que los adeudos “con nuestros colaboradores y ex trabajadores han sido cubiertos”. En respuesta, los trabajadores de mexico.com exponen que “si bien es cierto que gracias a esta campaña pública recibimos algunas de las prestaciones que nos adeudaban, también lo es que faltan muchas otras por cubrir.”

Pero el incumplimiento de promesas de mexico.com no sólo se trató de impagos e incertidumbre laboral a los empleados. Hay mucho más.

¿Un medio demasiado bueno para ser verdad?

El 4 de junio de 2018 se lanzó mexico.com, una plataforma de contenidos de corte generalista, que se presentaba como un espacio de libertad editorial, investigación periodística e independencia económica. Y que iba acompañado de tres prestigiosos medios internacionales: eldiario.es de España; The Guardian de Reino Unido y The Washington Post de Estados Unidos. El director editorial era el periodista Mael Vallejo.

La carta de presentación de mexico.com también aseguraba que no tenían intereses inconfesables; declaraba que su compromiso era ejercer un periodismo “sin intereses oscuros ni supeditado a gobiernos ni élites empresariales”; y adelantaba que su modelo de negocio apostaría por la publicidad oficial y privada, por un lado, y por crear una comunidad fuerte de suscriptores que blindaran la independencia del medio, por otro.

El timing del nacimiento de mexico.com fue, al menos, atípico. Se lanzó en versión beta a menos de un mes de una las elecciones presidenciales más importantes de México, el 1 de julio 2018, sin una apuesta de cobertura electoral específica. Eso sí: con grandes ambiciones.

Para el momento de su lanzamiento, el medio contaba ya con una redacción de 28 personas —varios de los jóvenes editores, periodistas, diseñadores y analistas más talentosos del país—, divididos en áreas como hard news, soft news, audiencias, desarrollo, entre otras. Para montar la redacción se rentó una oficina privada en el coworking We Work Reforma Latino de Ciudad de México, cuyo precio público para un espacio de entre 21 y 50 personas es de 115,000 pesos mexicanos ($6,200 USD) de renta mensual.

Según algunos ex editores de mexico.com, a todos se les prometió la contratación de seguros de gastos médicos mayores y un sueldo que excedía entre 10 y 40% de lo que ganaban en su trabajo anterior, como una forma de alentar su incorporación al nuevo proyecto en plena coyuntura electoral.

Este fue el caso de Karla Casillas, Jefa de Información, y Marcela Vargas, coeditora de Soft News, quienes trabajaban de tiempo completo en Vice News en Español y Revista Gatopardo, respectivamente. También el de Omar Bobadilla, Jefe de Producto de mexico.com, quien antes de unirse al proyecto, trabajaba a tiempo completo como coordinador multimedia en Animal Político y fue parte de la iniciativa de factchecking Verificado 2018.

Estos sueldos llegaron en tiempo y forma hasta la quincena del 15 de septiembre de 2018, según fuentes consultadas de la redacción de mexico.com. A partir de ese momento —dos meses y medio después del lanzamiento— empezaron los retrasos salariales.

La construcción del proyecto

El primer empleado de la redacción, y la cabeza editorial de mexico.com hasta su separación pública en febrero 2019, fue Mael Vallejo, un joven editor que antes había trabajado como director editorial o editor general de medios como Chilango, Animal Político, Esquire Latinoamérica, entre otros.

En estos medios, Vallejo acompañó varios trabajos periodísticos que fueron premiados o quedaron finalistas en concursos locales e internacionales como el Premio Nacional de Periodismo de México y el Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, por lo que Vallejo goza de buena fama entre el gremio periodístico nacional.

La primera persona que contactó a Vallejo no fue Max Trejo sino Ignacio Escolar, uno de los periodistas más reconocidos en España, director de eldiario.es y ganador, entre otros premios, del Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo 2018. Escolar contó a Distintas Latitudes que fue asesor de Max Trejo, durante varios meses, sobre todo en las fases iniciales de mexico.com.

El 12 de febrero de 2018 Vallejo recibió un mensaje de Escolar y una invitación a una reunión, a la que acudieron el propio Escolar y Trejo. Ahí le explicaron el proyecto, el alcance y le invitaron a dirigirlo editorialmente. Según Vallejo, una de las primeras cosas que preguntó fue de dónde salía el dinero del medio. “El dinero sale de empresarios españoles y mexicanos”, le respondieron. En esa cena, “Nacho presentó a Max como el socio mayoritario o el accionista principal del proyecto”, dice Vallejo.

Vallejo aceptó la propuesta y recibió un contrato a finales de marzo de 2018 de parte de la empresa española Moléculas Digitales SL, con sede en Madrid, por tiempo indefinido. En dicho contrato se nombra a Juan Mactzil Trejo Cervantes como representante legal de la empresa. Sin embargo, dice Vallejo, nunca le entregaron el contrato firmado y tampoco se cumplió la promesa de ser recontratado más tarde por la empresa mexicana que operaría el medio, para así contar con seguridad social en México.

Trejo y Escolar se conocieron en España por razones profesionales, según explica el periodista español. “Él me contactó para pedirme asesoría para el lanzamiento de mexico.com. En un principio le asesoré gratuitamente –y le recomendé a varias personas para su equipo, a los que contrató en España para el desarrollo previo del proyecto–”, dijo Escolar a Distintas Latitudes vía correo electrónico. Esta relación se quebraría tiempo después, tras una cadena de “incumplimientos e impagos” por parte de Trejo, según refiere Escolar.

Sin embargo, antes de que ese quiebre se diera, las figuras de Escolar y Vallejo sirvieron como un aliciente para que varias personas decidieran participar del proyecto. No sólo era una cuestión de dinero, sino la posibilidad de trabajar con dos periodistas de amplio reconocimiento. El propio Escolar hizo pública vía redes sociales la colaboración que en ese momento tenía eldiario.es con mexico.com.

Realidad vs expectativas

Según Mael Vallejo, Max Trejo afirmó tener los recursos para garantizar al menos 12 meses de operación de mexico.com. Al principio no había indicios para dudar de ello. Trejo no sólo había logrado comprar el dominio de mexico.com, altamente cotizado y difícil de conseguir, sino que había una estrategia para hacerse de todos los dominios de los 31 estados de la República Mexicana, así como latinoamerica.com.

La relación con Nacho Escolar y eldiario.es auguraba buenas cosas y durante cuatro meses, de mayo a septiembre de 2018, los pagos a la redacción llegaron puntuales. Y el periodismo que hacían se comenzaba a notar. El 10 de septiembre lanzaron su primera investigación a profundidad, sobre acoso sexual en los bachilleratos de la Ciudad de México, que generó un amplio debate mediático.

El 16 de octubre lanzaron México Diabético, en alianza con Mexicanos Contra la Corrupción, un reconocido equipo de periodismo de investigación. Este reportaje fue finalista del Premio Roche de Periodismo en Salud, que entrega la Fundación Gabo.

Sostener una nómina de más de 30 personas, con sueldos competitivos, significa una presión financiera nada despreciable. Según Vallejo, los gastos editoriales (es decir la nómina de todas las personas abocadas a la creación de contenido, más el pago a las agencias de noticias) era cercano a 920 mil pesos al mes (aproximadamente $50 mil USD), sin contar otro tipo de gastos de operación como renta de oficinas y sueldos de equipo comercial y gerencia. Las expectativas de ingresos que tenía Trejo, pocos meses después de haber lanzado, eran irreales.

Si bien mexico.com nació con una estructura editorial sólida y un equipo experimentado en términos periodísticos, no fue así en la parte comercial. Según Vallejo, el primer gerente de mexico.com fue un fotógrafo español, David García, a quien Trejo conocía por motivos personales, y no tenía conocimiento del tema comercial ni del ecosistema de medios en México.

En septiembre de 2018, Trejo contrató a Hiram Vera, quien había trabajado en Relaciones Públicas en Grupo Expansión y era, en ese momento, Director de Relaciones Institucionales para América Latina de 3AWW, una agencia internacional de relaciones públicas y marketing. Vera se convirtió en el director comercial del medio. Como muchos, Hiram Vera llegó a mexico.com por recomendación de Vallejo.

Según Vera, los objetivos de ventas que se le pusieron eran imposibles de alcanzar: Trejo pretendía ingresar millones de pesos al mes.

“A partir de mi experiencia en otros medios de comunicación […], armé un presupuesto sobrio […] para alcanzar las metas a un año; pero en un momento me pidieron que cuadruplicara esas metas, que aún teniendo más equipo comercial iban a ser imposibles de cumplir para un medio de nueva creación”.

Hiram Vera duró menos de dos meses como director comercial de mexico.com.

Algo similar pasó con Javier Martínez Staines, director de ThinkTank New Media, y exdirector editorial de Televisa Publishing y de Grupo Expansión. Martínez Staines fue otra carta que acercó Vallejo a Trejo para intentar fortalecer el área comercial del nuevo medio, a partir de una consultoría que se planteó inicialmente por tres meses.

Según Martínez Staines, la consultoría tenía como propósito “ayudar a dar forma al negocio de mexico.com” pero se encontró con varios obstáculos. El primero de ellos, fue “tratar de convencerles que hoy en día los dominios valen cero, se llamen como se llamen”. Esto es importante pues Trejo “creía que por tener el dominio de mexico.com y mexico.org esto iba a volar al infinito”, comenta Martínez Staines a Distintas Latitudes en entrevista.

“Trejo tenía una idea entre romántica y totalmente absurda de lo que podía monetizar con el sitio en el corto plazo […] tanto que a los tres meses quería replicar el concepto y sacar [los portales locales] tabasco.com, coahuila.com, y todos los demás […] Claramente no tenía la más olímpica idea de cómo es montar un medio, en términos de su estructura comercial”, explica Martínez Staines.

Los retrasos en los pagos a la redacción, que a partir de mediados de septiembre de 2018 comenzaron a ser recurrentes, y la falta de pagos a terceros generó a su vez una desconfianza creciente entre la dirección editorial y Max Trejo. Pero no era sólo una cuestión de sueldos. Según los periodistas que firman el comunicado, otro de los engaños estuvo relacionado a la seguridad social y los seguros de gastos médicos.

Las tensiones entre el equipo editorial, liderado por Mael Vallejo, y Max Trejo se hicieron mayores. Todo lo anterior hizo que Vallejo tuviera que salir del proyecto recién iniciado 2019. El 18 de febrero de este año, Vallejo compartió en redes sociales que ya no formaba parte de mexico.com “ante la deuda económica y los compromisos incumplidos por parte de la empresa”.

Según Pablo León, quien quedó como director editorial a la salida de Vallejo, “después vinieron promesas de Max Trejo acerca de corregir los ‘errores administrativos’. Promesas que nunca cumplió”.

Las alianzas que no fueron

Las supuestas alianzas de mexico.com fueron otro de los ingredientes que entusiasmaron a los periodistas que se integraron al nuevo medio. Una vez que iniciaron operaciones en junio de 2018, los editores de mexico.com podían entrar a las plataformas de los medios aliados, seleccionar los contenidos que querían para sí, y publicarlos. En realidad no parecía algo muy distinto a lo que se conoce usualmente como sindicación de contenidos.

Mientras pasaban los meses, Pablo León, en ese entonces subdirector de mexico.com, pensó que las alianzas se estaban desaprovechando. Constantemente se preguntaba: “¿en qué momento nuestros aliados nos van a ofrecer información en exclusiva? ¿En qué momento podremos proponerles alguna investigación conjunta?”.

Según León, cuando le hacían estas preguntas a Trejo, él daba largas: “Por ahora no. Estamos en beta. Primero aprendamos la operación, sepamos cómo funciona Arc”.

Arc es el famoso Content Management System (CMS) de The Washington Post, es decir, la plataforma que usa el medio estadounidense para publicar su contenido y analizar sus métricas. Arc también es un software-as-a-service, lo que permite a otros medios aprovechar la tecnología de The Washington Post para publicar sus propios contenidos. Esto es algo que prácticamente cualquier medio, en cualquier parte del mundo puede hacer sin necesidad de una alianza. Se trata, básicamente, de un acuerdo comercial.

Según León, Max Trejo siempre mencionó que “la alianza con The Washington Post era suya”, por lo que nadie de la redacción estuvo al tanto de quién era el contacto con el medio estadounidense, ni los términos de la supuesta alianza. El equipo de mexico.com, durante varios meses, lo único que supo es que eran el primer medio en América Latina en hacer uso de Arc, lo cual daba cierto prestigio.

Sin embargo, a finales de marzo de 2019, los editores de mexico.com dejaron de tener acceso a Arc y, por ende, se quedaron de un momento a otro sin la posibilidad de publicar nuevo contenido. Pidieron explicaciones a la gerencia, pero no hubo una respuesta clara.

El 22 de marzo, Mauricio Beltrán, account manager de The Washington Post en México reenvió un correo a Pablo León, con un escueto “Hello – FYI”. El mensaje dejaba claro que el personal de The Washington Post había enviado varios correos previos a Max Trejo, sin recibir contestación.

El correo que recibió León detallaba que Moléculas Digitales SL no había pagado una deuda acumulada de $62,526.40 USD y, por tanto, The Washington Post daría por terminado el acuerdo comercial. Dicho aviso marcaba unos plazos en los que se especificaba que, en caso de no pagar la deuda, no sólo se restringiría el acceso a Arc, sino que eventualmente quedarían eliminados todos los contenidos de mexico.com.

Sin que hubiera demasiadas explicaciones para la redacción, el servicio se reestableció poco después, en mayo de 2019, pero el acceso al CMS duró sólo mayo y junio. Lo que sigue es la eventual eliminación de todos los contenidos que alguna vez hiciera el equipo de mexico.com, entre los que se encuentran investigaciones que ganaron premios y reconocimientos a nivel local e internacional.

Distintas Latitudes preguntó vía correo electrónico a Julia Belanger, Head of Client Services de Arc y a Molly Gannon, Communications Manager de The Washington Post sobre esta supuesta alianza con mexico.com. Gannon confirmó, de manera escueta, que dicha alianza no existe, sin embargo, dijo que mexico.com es aún cliente de Arc.

Algo similar explica Escolar sobre la relación entre mexico.com y eldiario.es. Según el periodista español, nunca se trató realmente de una alianza.

“Acordé con él [Max Trejo] una sindicación de contenidos por parte de eldiario.es. No pagó ni un solo euro ni por la asesoría desempeñada ni por la sindicación de los contenidos. Tras reiterados mensajes por parte de mi equipo, requiriendo el pago, me desentendí del tema y recientemente lo he puesto en manos de mis abogados. Aún no hemos cobrado un solo euro”, dice Escolar.

Las empresas y organizaciones alrededor de mexico.com

En toda esta historia son cuatro las empresas que tuvieron algún rol alrededor de mexico.com. Moléculas Digitales SL es una empresa española con sede en Madrid, cuyo administrador es Juan Manuel Gómez Cervantes, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil de España del 3 de agosto de 2017. Esta aparece en el contrato ofrecido a Mael Vallejo y en el acuerdo comercial con Arc.

También está Fábrica Digital de Información Comunicolaborativa SA de CV, la empresa mexicana mencionada en el aviso de privacidad de mexico.com que aún está disponible en línea. Se le utilizó para contratar los servicios de agencias de noticias en México como Notimex y AFP.

AXTIN SA de CV, con sede en Cancún, fue la empresa que, según documentos de los que Distintas Latitudes tiene copia, fue utilizada para hacer llegar los pagos a los trabajadores.

La cuarta empresa es Noticias Colaborativas de México SA de CV, también mexicana. Esta se utilizó, al menos en un caso, para buscar publicidad oficial de parte del Gobierno de la Ciudad de México.

Noticias Colaborativas de México está registrada como proveedor de servicios en al menos las siguientes entidades: Ciudad de México, Oaxaca, Quintana Roo, Estado de México y Campeche. El correo [email protected] y el nombre de Luis Daniel Rodríguez Sánchez aparecen mencionados en las altas de proveedor en los casos de Quintana Roo, Oaxaca y Campeche.

Según las fuentes consultadas, Luis Daniel Rodríguez, gerente de mexico.com, también es parte del Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica (OIJ). Según la página de Linkedin del propio Rodríguez, su empleo actual es “Técnico del OIJ”.

Max Trejo fue elegido Secretario General de la OIJ en noviembre de 2015 y desde entonces ha participado en diversos foros y eventos internacionales sobre jóvenes, empleo digno, territorio, tecnología, entre otros temas, incluyendo actividades en conjunto con Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica y actual Secretaria General de la SEGIB.

El 13 de agosto de 2019, Distintas Latitudes buscó a Max Trejo y le envió un cuestionario para conocer su posición frente a los señalamientos del comunicado; el origen de los recursos para sostener la operación del medio; las afirmaciones de The Washington Post y eldiario.es sobre la inexistencia de las alianzas; y sus motivaciones para fundar mexico.com, sin obtener respuesta hasta la fecha.

 

 

 


POB/LFJ