La ciudad de Nueva York es la más grande de Estados Unidos, con más de ocho millones de habitantes y las autoridades estiman que, 70% de la contaminación ambiental proviene de los rascacielos y edificios.

El estado de Nueva York busca ser líder de la lucha contra la crisis climática, por eso, es el primero en promulgar la Ley de Liderazgo Climático y de Protección Comunitaria, en la que se obligará a los edificios y rascacielos a invertir en energía renovable.

A través de esta ley, que entrará en vigor en enero de 2020, se espera reducir hasta en un 85% los gases de efecto invernadero, para el año 2050, respecto a los niveles de 1990; y para 2030, 70% de la energía para abastecer al estado, debe provenir de fuentes renovables, medidas que contribuirán a crear miles de “empleos verdes”, para promover la justicia ambiental.

Así, el estado invertirá en parques eólicos marinos a gran escala y apoyará la instalación de proyectos solares en los techos. Entre las medidas obligatorias se contempla:

* Los edificios de más de 2 mil 322 metros cuadrados (como la Torre Trump) deben ser más eficientes energéticamente, por lo que deben modernizar sus ventanas y aislamiento térmico.

* A partir de 2022, los edificios deberán reducir sus emisiones de CO2, con la meta de reducirlos un 40% en 2030 y el doble en 2050.

* En las azoteas de los edificios altos deben instalarse paneles solares y otros sistemas eficientes de energía.

 

 

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POB/LFJ