Con información de Maribel Espinoza

Los templos religiosos de la diócesis de Puebla fueron los más afectados del todo el país por el sismo de 2017, señaló Víctor Sánchez Espinosa, arzobispo.

En entrevista, el arzobispo informó los avances del proceso de reconstrucción en el que 57% de los inmuebles afectados está terminado, 24% está en proceso y 19% sin terminar.

Refirió que, de acuerdo con la Conservación de Bienes Culturales de la Arquidiócesis de Puebla hubo 631 afectados, incluyendo las Arquidiócesis de Tehuacán y Huajuapan de León, Oaxaca que corresponden a Puebla.

En tanto, para conmemorar el sismo de 2017, en el que 12 personas perdieron la vida, a las 13:14 horas se llevará el toque de campanas en 30 templos del Centro Histórico de Puebla.

Abandono del INAH

Francisco Vázquez Ramírez, rector de la Catedral de Puebla, dijo que, a dos años del sismo del 19 de septiembre, persiste el abandono por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en algunos inmuebles religiosos.

En entrevista, mencionó que en el primer cuadro de la capital poblana el INAH reparó aproximadamente un 85% de los inmuebles dañados; sin embargo, las afectaciones continúan en templos como San Antonio, San Felipe Neri y La Merced.

Al interior del estado, indicó que las iglesias de Huaquechula, Atzala, Tochimilco, Izúcar de Matamoros, Chila de la Sal e Ixcamilpa de Guerrero, continúan con daños.

A dos años del sismo, así luce la iglesia de Atzala, donde murieron once personas durante un bautizo. Foto: Agencia Enfoque

Francisco Vázquez aseguró que la falta de pago del INAH a los constructores, ha frenado la reconstrucción.

“Hay empresarios, hay constructores que ya trabajaron con la promesa de que les pagarían y no lo hicieron, o sea, les siguen debiendo por eso este retraso y esta lamentable pérdida, porque sigue lloviendo y cada pieza, cada lugar donde llueve se filtra el agua, se siguen cayendo y desplomando algunas partes de paredes, de cúpulas, de los edificios”.

Opinó que durante el proceso de reconstrucción, el INAH ha tenido una desorganización en la aplicación de recursos del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) y tampoco se han hecho válidos los seguros con los que cuentan los inmuebles religiosos.

 

 


POB/LFJ