OPINIÓN: El nuevo periodismo… de los otros datos

Buena parte de la cobertura del informe del presidente López Obrador mostró que si hay un mejor periodismo con este ejemplo de verificación de información.

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Era 1 de septiembre de 1997, en aquel entonces yo trabajaba en una emisora de radio en el Estado de Nayarit, donde además conducía el noticiario matutino y era una suerte de jefe de noticias.

Recuerdo cuando ese día Porfirio Muñoz Ledo en su calidad de presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, rompió todos los paradigmas de una de las ceremonias más tradicionales del viejo presidencialismo.

Con su estilo inigualable, el ex perredista Muñoz Ledo regañó al entonces presidente priísta Ernesto Zedillo Ponce de León. Sí, lo regañó sin pudor ni temor… era la primera vez que un presidente no tenía mayoría de su partido en el Congreso.

Este mes de septiembre vimos nuevamente cómo se resquebrajaron los nuevos-viejos paradigmas del Informe.

Se rompieron los nuevos, porque el presidente regresó un poco a la parafernalia del poder del soberano con un mensaje desde Palacio Nacional.

Y se rompieron los viejos porque el mensaje que dio el presidente fue una especie de “Conferencia Mañanera” pero para un público más allá de las y los periodistas.

Pero también se rompieron los paradigmas de la prensa que tuvo que innovar en la manera en que debíamos de cubrir el informe del presidente. No podía ser igual que antes.

Y cambió para bien, para profesionalizar el ejercicio del periodismo en algo que se había convertido en la simple efeméride del 1 de septiembre.

No es nada nuevo, ya medios como Verificado o Animal Político han lo han vuelto un ejercicio permanente sobre el discurso presidencial.

Esta costumbre que tiene Andrés Manuel López Obrador de descalificar a la prensa y repetir un día si y al otro también que tiene “otros datos”, volcaron a una buena parte de periodistas a hacer el ejercicio previo de verificar los datos y las cifras unos días o unas horas antes del mensaje del pasado domingo.

Y posteriormente al discurso y al evento mediático, la prensa, las y los periodistas volvieron a hacer ese ejercicio de “fact checking” de todo lo que había declarado López Obrador en su mensaje de poco más de noventa minutos.

Así pudimos ver que el presidente si no mintió, si manipuló cifras, dijo verdades a medias y por ejemplo, Verificado documentó que en el mensaje de “tercer informe”, hubo falsedades y afirmaciones dudosas.

Buena parte de la cobertura del informe del presidente López Obrador mostró que si hay un mejor periodismo, más profesional, analítico y preciso con este ejemplo de verificación de información.

Ya no transcribimos el mensaje del 1 de septiembre que sabemos que nadie va a leer.

PD. Oye Andrés Manuel, eso del “Tercer informe” es más que una ocurrencia, es no entender que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice que el presidente de la República debe rendir cada 1 de septiembre un informe del estado que guarda la Nación ante el Congreso. Decir que informas antes, eso también se llama rendición de cuentas, a lo que también estás obligado como jefe del Ejecutivo.

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Andrés Solís A. es periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de Buenas Prácticas para la Cobertura Informativa sobre Violencia”.


POB/LFJ